Yoga infantil y salud emocional, un hábito que gana espacio
Especialistas destacan el impacto de estas prácticas en la infancia. Mejora la regulación emocional y reduce el estrés en niños y niñas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/04/ninos_y_ninas_meditando.jpeg)
En los últimos años, el yoga infantil comenzó a ganar espacio en escuelas, clubes y espacios recreativos como una herramienta que va más allá de lo físico. Desde la neurociencia y la psicología, distintos especialistas en Argentina coinciden en que estas prácticas favorecen el desarrollo integral en niños y niñas.
El yoga para niños combina movimiento, respiración y juego, tres elementos clave en etapas donde el cerebro aún está en formación. En ese sentido, contribuye a mejorar la regulación emocional, la atención y la capacidad de concentración.
El neurólogo Facundo Manes ha señalado en distintos espacios de divulgación que aprender a gestionar las emociones desde edades tempranas tiene impacto directo en la vida adulta. “El desarrollo del cerebro en la infancia está profundamente influido por las experiencias emocionales y el entorno”, dijo el reconocido neurocientífico.
Por su parte, el biólogo e investigador Diego Golombek destaca el valor de generar hábitos saludables desde pequeños, especialmente aquellos vinculados al descanso, la respiración y el movimiento consciente. “Incorporar rutinas que bajen el nivel de estrés desde chicos tiene efectos positivos en el aprendizaje y la salud a largo plazo”.
Desde el campo de la psicología infantil, profesionales consultados por medios nacionales como Infobae y Clarín remarcan que este tipo de actividades permite a los chicos reconocer lo que sienten y desarrollar herramientas para canalizarlo.
El estrés infantil, muchas veces invisibilizado, encuentra en estas prácticas una vía de regulación. A través de ejercicios simples, los niños pueden aprender a calmarse, mejorar su postura corporal y fortalecer su autoestima.
Además, el yoga infantil promueve valores como la empatía, la paciencia y la conexión con el propio cuerpo. En un contexto atravesado por pantallas y sobreestimulación, generar espacios de pausa se vuelve cada vez más necesario.
Lejos de ser una moda, el crecimiento de estas propuestas en Argentina refleja una búsqueda concreta: acompañar el desarrollo de las infancias con herramientas que integren cuerpo y mente.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión