“Una mamografía me salvó la vida”: superó un cáncer de mama gracias a una detección a tiempo en Necochea
Fue diagnosticada con cáncer de mama gracias a un control de rutina. A casi un año de ese día, asegura que atravesar el tratamiento “fue como volver a nacer”.
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“Si no me hacía esa mamografía, hoy no estaría contando esta historia”, dice con serenidad Francisca Garay, de 51 años, vecina de Mar del Plata. A fines del año pasado, le detectaron cáncer de mama en un estadio temprano gracias a un estudio de rutina que se hizo en Necochea. Su historia es una de las miles que cada año confirman un dato clave: la detección temprana salva vidas.
Francisca no siempre fue de hacerse chequeos médicos. De hecho, reconoce que durante años evitó ir al médico. “Desde que mi mamá murió de cáncer de vejiga, hace ocho años, me enojé con la medicina, con la vida, con todo. Me dije ‘no voy más al médico’”, recuerda.
Todo cambió un día cuando fue a visitar a una persona internada en el Hospital Interzonal Alende de Mar del Plata. “Ahí vi un afiche sobre cáncer de mama. No sé bien por qué, pero me puse a leerlo y me hizo un clic. Salí de ahí decidida a hacerme una mamografía. Esa decisión me salvó la vida”, relata, en diálogo con el sitio DIB.
Poco después, recibió el diagnóstico en Necochea y comenzó todo su tratamiento en Mar del Plata. “Fue un golpe durísimo, pero como lo detectaron a tiempo, tuve opciones, pude operarme y hoy estoy en tratamiento. Hay días difíciles, pero me siento otra. Es como si hubiera vuelto a nacer”, dice.
Francisca es una de las 8.500 bonaerenses que cada año reciben un diagnóstico de cáncer de mama. Según datos del Instituto Provincial del Cáncer (IPC), en Argentina esta enfermedad es la más frecuente en mujeres, y su pronóstico depende críticamente del momento en que se detecta: la supervivencia es del 90% si se diagnostica en etapas tempranas, pero cae al 28% en estadios avanzados.
Por eso, la provincia de Buenos Aires anunció un cambio clave: la mamografía comenzará a indicarse a partir de los 40 años hasta los 75, en hospitales y centros de salud públicos, con una frecuencia bienal. El objetivo es ampliar la cobertura y mejorar el acceso a diagnósticos oportunos.
“Esta enfermedad se puede curar si se detecta a tiempo. No hay que tener miedo a hacerse los controles”, insiste Francisca.
En el último año, la Provincia incorporó 22 mamógrafos nuevos y hoy cuenta con 187 equipos distribuidos en todo el territorio bonaerense. También garantiza el acceso a tratamientos y cuidados paliativos a personas con cobertura pública exclusiva.
Para más información sobre prevención y tratamiento, se puede ingresar a la página del Instituto Provincial del Cáncer.
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