Se cumplirá una década de la prohibición de bolsas de nylon en Necochea
A diez años de la ordenanza, la medida redujo residuos plásticos y costos comerciales, aunque algunos almacenes han comenzado a "olvidar" que no está permitido el uso
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Este 2026 marca una década desde la implementación de la ordenanza Nº 9039/16, que prohibió el uso de bolsas de nylon y plásticos de un solo uso en todo el partido de Necochea, una medida que en su momento buscó alinearse con políticas ambientales a nivel provincial y global.
La normativa, sancionada en diciembre de 2016, tuvo como objetivo central reducir el impacto negativo de estos materiales en el ambiente. Entre los fundamentos, se advertía que las bolsas plásticas —incluidas las denominadas “oxi-biodegradables”— no desaparecen del ecosistema, sino que se fragmentan en partículas que persisten en el entorno. Además, se destacaba un dato contundente: a nivel mundial se consumen alrededor de un trillón de bolsas por año y menos del 1% se recicla.
A partir de 2017, la aplicación fue gradual hasta llegar a la prohibición total de entrega de bolsas de un solo uso en comercios, promoviendo alternativas como bolsas reutilizables, de tela, papel o cartón. También se buscó generar un cambio cultural en los hábitos de consumo, apelando a la responsabilidad compartida entre el Estado, comerciantes y vecinos.
En términos ambientales, la medida tuvo efectos positivos visibles. La disminución de bolsas plásticas en calles, desagües y espacios costeros contribuyó a reducir la contaminación visual y el daño sobre la fauna y el ecosistema local.
Sin embargo, a diez años de su puesta en marcha, el cumplimiento presenta matices. Mientras que en las grandes cadenas de supermercados la normativa se respeta de manera estricta, en otros sectores comerciales su aplicación es más laxa. En algunos casos, aún se observa la entrega de bolsas plásticas o similares, lo que evidencia una relajación en los controles.
Si bien la ordenanza establecía sanciones económicas e incluso clausuras ante incumplimientos reiterados, en la actualidad los controles parecen haber perdido algo de intensidad.
Por otro lado, la prohibición también generó un impacto económico en los comercios. La eliminación de la entrega gratuita de bolsas implicó una reducción de costos operativos, ya que antes representaban un gasto constante para los establecimientos.
A una década de su implementación, la ordenanza se mantiene como una política ambiental relevante en Necochea, con logros concretos en la reducción del uso de plásticos. No obstante, el desafío actual pasa por reforzar los controles y sostener la concientización para evitar retrocesos en una problemática que sigue siendo global.
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