Sábado 24 de febrero de 1996
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En julio iba a funcionar el parque eólico de la Usina
Una asamblea de delegados de la UPC había adjudicado a ACSA la compra de cinco "molinos de viento" para la primera etapa del proyecto.
La Usina Popular Cooperativa "Sebastián de María" había adjudicado a la empresa española Aerogeneradores Canario S.A. (ACSA) la compra de cinco máquinas generadoras de energía eólica, a través de las cuales se producirían anualmente poco más de 3.800.000 Kw/h, un 3% de la demanda de energía eléctrica de la comunidad.
Los "molinos de viento" se instalarían en el parque eólico que proyectaba desarrollar la concesionaria eléctrica en inmediaciones al Paraje Las Grutas, frente al mar. Se preveía que el funcionamiento integral, finalizado el montaje de las torres y de los molinos en esta primera etapa, con un nivel de generación de 1,25 Mw, se produjera en los primeros días de julio siguiente.
La Usina adquiriría estas cinco máquinas a un valor de 1.400.000 pesos, con un plazo de amortización de siete años y un interés anual del 7%. Para el pago inicial desembolsaría 95.000 pesos y debería afrontar cuotas mensuales de poco más de 8.000 pesos, como aporte adicional al valor libre de la generación.
Entre el período de amortización y de recupero de la inversión, se proyectaba un denominado "libre deuda" de poco menos de 15 años. La vida útil de estas máquinas podría extenderse a 30 años.
La adjudicación de esta licitación internacional, en la que habían participado otras cuatro firmas extranjeras, se había producido en el marco de una asamblea extraordinaria de delegados, que había aprobado la decisión por unanimidad.
Había participado como orador principal el profesor Juan Carlos Bolcich, profesional contratado por la UPC para el desarrollo y ejecución del emprendimiento, quien había brindado un exhaustivo informe del proceso de licitación y preadjudicación, comparando proyectos y despejando dudas de consejeros y delegados.
La aspiración de la Usina era montar un parque eólico de generación de 6 MW y avanzar en una planta de producción de hidrógeno para ser utilizado como combustible no contaminante.
Bolcich había comentado que las máquinas provistas por ACSA eran de tecnología Vestas, denominadas A27/250, con pala de ángulo variable. Para las proyecciones económicas se había establecido un valor de la energía de 0,50 pesos.
Se había informado que las cinco torres serían construidas en hormigón por una empresa cordobesa, con acompañamiento técnico de la UPC y aportes privados locales.
Bolcich había señalado que "los certificados presentados por ACSA están completos". El presidente del consejo de administración, Román González, había indicado que el desembolso inicial había sido posible por la postergación del pago de una deuda con la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF).
Opinó que "el Estado provincial y nacional deberían premiar a aquellos que producen este tipo de energía, lo que determinaría un abaratamiento en los costos finales".
El tesorero Pablo Garrido indicó que "con la postergación de la deuda de la FATLyF se posibilitará la inversión inicial", quedando un remanente destinado al montaje de oficinas en Quequén. También señaló que "si se produce esta calificación, la Usina estaría solucionando su problema financiero, porque no tiene problemas económicos".
Garrido agregó que "la Municipalidad de Necochea tiene una deuda eléctrica de 3.000.000 de pesos", mientras que la UPC afrontaba un pasivo con Eseba.
Bolcich pronosticó que "en 1997 estemos con el proyecto de hidrógeno llevado a cabo y una cadena de distribución funcionando". González apuntó que "estamos en el camino correcto. El negocio de este proyecto es la vida".
Fuerte temporal
Un violento temporal de lluvia y viento había sido suficiente para que Necochea y Quequén vivieran momentos de tensión.
El fenómeno meteorológico había provocado voladuras de techos, anegamientos, roturas y daños en balnearios y arbolado urbano. Se había registrado poco después de las 2, con ráfagas que habían superado los 80 kilómetros por hora y una precipitación intensa: en menos de ocho minutos habían caído 8 milímetros.
No se habían registrado víctimas. Bomberos de ambas ciudades habían trabajado ante reclamos por techos volados, cables cortados y anegamientos. Autoridades municipales habían realizado un relevamiento y luego procedieron a dar solución a los inconvenientes.
La lluvia totalizó 10,3 milímetros. La presión había descendido a 999 Hpa, con 95% de humedad y 21,6 grados de temperatura.
Rechazo de comerciantes
La Cámara Comercial e Industrial de Necochea y Quequén había expresado su rechazo a un proyecto de ley del diputado nacional Oraldo Britos (PJ), por considerar que pretendía restablecer cláusulas automáticas y multas en reemplazo de la Ley 20.680.
La entidad manifestó su "pleno apoyo y adhesión" a la crítica de Fedecamaras y advirtió que "el proyecto de Britos no contempla la posibilidad de revisión judicial justa y oportuna".
Reflexionó que este tipo de metodología pretendía aplicarse nuevamente, desconociendo la situación del comercio, y advirtió que el efecto devolutivo del recurso de apelación implicaría quedar a merced de la discrecionalidad represiva de la DGI, vulnerándose el principio constitucional de defensa previa.///
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