Rugby y valores: el trabajo del Club Náutico que busca formar mucho más que jugadores
Martín Lazo y Emilio Arrizabalaga, entrenadores del Club Náutico, hablaron en Ecos Radio sobre la formación de niños y jóvenes a través del deporte
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Durante una entrevista en el programa “Lo dije o lo pensé” de Ecos Radio, los entrenadores Martín Lazo y Emilio Arrizabalaga explicaron cómo desarrollan su tarea en las distintas categorías y remarcaron que el objetivo excede la enseñanza deportiva.
“Como cable a tierra, como devolver algo al club que queremos tanto, se nos despertó hace un tiempo atrás empezar a dar una mano como entrenadores”, explicó Arrizabalaga. En ese sentido, señaló que la principal recompensa está en el vínculo con los chicos: “La devolución que te generan los chicos es lo que nos queda como pago”.
Lazo se desempeña en las categorías infantiles, desde M5 hasta M12, mientras que Arrizabalaga trabaja con juveniles. Ambos compartieron durante varios años una misma categoría y actualmente continúan vinculados al desarrollo de los jugadores.
Formación más allá del rugby
En las divisiones infantiles, la actividad tiene un carácter formativo y no competitivo. Según explicó Arrizabalaga, se busca que los chicos incorporen aspectos técnicos del rugby, pero también conozcan la dinámica de un equipo y la vida dentro de un club. “Con el poquito tiempo que uno los tiene por semana en el entrenamiento, cuando viajamos y en los encuentros, tratamos, en lo posible, de transmitirles no solamente la parte técnica de lo que es el deporte, sino también cómo es un vestuario, cómo se juega y cómo se vive”, sostuvo.
Los entrenadores también señalaron que el contacto cotidiano permite acompañar a los chicos en situaciones que exceden al deporte. “Los valores y la educación que uno puede transmitir mediante el deporte, indirectamente, los terminás transmitiendo casi mano a mano”, afirmó Arrizabalaga.
En esa relación, la disciplina aparece como uno de los aspectos centrales. “Es un deporte que requiere mucha constancia y disciplina, y esos valores que uno aprende en la práctica deportiva también se trasladan a la vida cotidiana”, explicó.
Un espacio para encontrarse
Otro de los ejes mencionados durante la entrevista fue la necesidad de recuperar los espacios de encuentro entre niños y adolescentes. Para los entrenadores, la práctica deportiva permite generar vínculos cara a cara en un contexto atravesado por el uso de la tecnología. “Es un lugar de encuentro, haciendo deporte”, resumió Arrizabalaga.
El trabajo también involucra a las familias y a otros integrantes de la institución. El club cuenta con un staff de profesores, padres, exjugadores y una subcomisión que acompaña el funcionamiento de la disciplina. “Siempre va a hacer falta gente porque, gracias a Dios, el incremento de chicos en las divisiones cada vez es más”, indicó Arrizabalaga.
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