Patentes ilegibles: cuándo es una falla de fábrica y cuándo una "avivada" que puede costar hasta $1,8 millones
Chapitas deterioradas, tapadas o alteradas: cómo distinguir un defecto de fábrica de una avivada que termina siendo una falta grave de tránsito
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La circulación de vehículos con patentes ilegibles, deterioradas o directamente tapadas es una escena cada vez más frecuente en calles y avenidas de Necochea, y también en las rutas del país. Sin embargo, no todos los casos responden a la misma causa: algunos son producto de defectos de fabricación, mientras que otros constituyen maniobras deliberadas para evadir controles y multas.
El problema de las patentes Mercosur
La patente Mercosur, vigente en la Argentina desde 2016, presenta en numerosos casos fallas de fabricación, principalmente vinculadas a la pérdida de pintura, descoloramiento y deformación de letras y números, lo que termina afectando seriamente su legibilidad.
Cuando esto ocurre, la chapa pierde su función principal: identificar de manera inequívoca al vehículo, algo obligatorio según la Ley Nacional de Tránsito, que exige circular con ambas patentes —delantera y trasera— totalmente visibles y fáciles de leer.
Qué se puede reclamar y cómo
Ante los reclamos de los usuarios, la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor (DNRPA) emitió instrucciones claras a los registros seccionales:
- Si el deterioro es por falla de fábrica, el propietario puede solicitar la reposición sin cargo.
- Para iniciar el trámite, debe entregar las placas deterioradas.
- En el momento, el registro otorga patentes provisorias, válidas por un mes, que deben renovarse hasta recibir las definitivas.
- Las chapas dañadas son enviadas a la Oficina de Pericias Caligráficas del DNRPA, que evalúa la procedencia del reclamo.
- Si corresponde, la Casa de Moneda provee un nuevo juego de placas.
Cuándo hay que pagar
El usuario sí deberá abonar la reposición cuando se determine que el deterioro fue causado por mal uso, golpes o manipulación indebida. En ese caso, el costo ronda los $1.500, a lo que se suman $250 por cada cédula azul, ya que deben renovarse junto con el duplicado de chapas.
No obstante, un relevamiento periodístico detectó que algunos registros cobran el trámite incluso cuando el daño es claramente de fábrica, algo que no debería ocurrir y puede ser objeto de reclamo.
La otra cara: patentes alteradas de manera intencional
Muy distinto es el caso de quienes tapan, despintan, doblan o cubren deliberadamente las patentes. Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, durante 2025 se detectaron más de 7.200 infracciones por esta causa en rutas argentinas.
En Necochea, la situación también genera preocupación: circulan vehículos con porta-patentes oscuros, cintas, sogas o chapas visiblemente dañadas, incluso automóviles nuevos, donde el desgaste resulta llamativo y poco creíble.
Estas conductas buscan evitar radares y cámaras, pero constituyen una infracción grave, sancionada en la provincia de Buenos Aires con multas que pueden llegar a $1.807.000, además de la prohibición de continuar la marcha hasta regularizar la situación.
Una diferencia clave
La distinción es fundamental:
- Patente deteriorada por falla de fábrica: se puede reclamar y reemplazar.
- Patente alterada o tapada intencionalmente: es una falta grave, con multas millonarias.
En un contexto de controles más estrictos, la chapa patente dejó de ser un detalle menor. En Necochea, donde el tránsito crece de manera sostenida, la correcta identificación de los vehículos es una pieza central de la seguridad vial y el control urbano.
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