“Necochea no avanza como otras ciudades de la región”
Ricardo Granata se refirió al deterioro de la infraestructura y cuestionó a las intendencias de los últimos 40 años. Una propuesta para la peatonal
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Julieta Moreno
Redacción
“El mundo se globalizó. La gente busca servicios, entretenimientos para divertirse, mientras que nosotros seguimos con el cuento de que vengan porque tenemos playa y mar”, indicó Ricardo Granata, al analizar la situación actual del distrito. Para él, “Necochea no avanza como otras ciudades de la región”, que, a su entender, sí han mejorado su infraestructura y oferta turística.
Ricardo Esteban José Granata nació en Necochea y vivió mayormente siempre en el sector de la playa. Un año después de terminar el secundario en el ex Colegio Industrial, no sólo le tocó hacer el Servicio Militar, sino que también combatió en Malvinas. El regreso, después de la guerra, no fue fácil principalmente para conseguir trabajo: “Cuando se enteraban que había sido veterano, me echaban”, recordó. Cinco años después, tuvo la oportunidad de irse a estudiar a Buenos Aires, donde se recibió de arquitecto en la UBA. Con el título profesional, se volvió a la ciudad, abrió su estudio de arquitectura y empezó a dar clases en escuelas secundarias. En el año 2000, ingresó a la Municipalidad en el área de Obras Públicas y luego se desempeñó en el área de Desarrollo Social hasta 2018. En forma simultánea, siempre continuó su carrera en la educación: primero, enseñando matemática y luego se formó como profesor de Geografía. Actualmente, continúa trabajando como docente y espera jubilarse el año próximo. Además, desde principios de los noventa, forma parte de la Asociación Civil Veteranos de Malvinas de Necochea.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Cuestionó las intendencias de los últimos 40 años y señaló que “el pueblo es conformista”. Dio su opinión sobre el Parque, el Casino y propuso hacer una peatonal en la calle 4 entre 79 y 89 para generar un cambio en el sector de la playa.
Recuerdos de
otras épocas
Ricardo Granata opinó que, desde una perspectiva arquitectónica, ve a Necochea “muy venida abajo”, en comparación con lo que recuerda cuando tenía 6 o 7 años. En aquellos tiempos, -para él- “la ciudad era preciosa”.
Contó que conserva publicaciones y el álbum del Centenario de Ecos Diarios, con fotografías de la época. “Uno ve fotos de la Rambla, por ejemplo, con arbolitos uno al lado del otro en la avenida 2, las veredas todas iguales, todo prolijo, arreglado”. Recordó también los espectáculos de fuegos artificiales que se organizaban para fin de año, algo que –remarcó- también dejó de hacerse.
“No es por este intendente, yo creo que desde la democracia no hubo ningún intendente que hiciera más o menos algo”, lamentó y cuestionó: “Lo que prometen, no lo hacen”
Sus recuerdos de otras épocas contrastan con lo que observa hoy en sus recorridos diarios: calles deterioradas, infraestructura abandonada y servicios básicos sin mantenimiento. “La veo detonada. Tenés pozos, árboles sin podar, veredas rotas, pérdidas de agua, de todo. Y las intendencias no lo solucionan”.
Cuando escucha el argumento de la falta de presupuesto, responde con una comparación que repite desde hace años: “A los que me dicen ‘no hay plata’ yo les digo: ‘explicame cómo el intendente de San Cayetano tiene la intendencia así. Hace 20 años que está y lo siguen eligiendo. ¿Por qué? Porque hace lo que promete. San Cayetano está impecable”.
“Un pueblo conformista”
Para él, las gestiones municipales que no han solucionado estas cuestiones es uno de los problemas de la ciudad, pero no el único y, en este aspecto, mencionó a la sociedad local.
“Somos, y me incluyo, un pueblo muy conformista”, expresó. Para explicar su idea, dio un ejemplo. Su familia tuvo hotel, lo que le permitió ver desde adentro la evolución del turismo local. Recordó cómo sus abuelos reinvertían en su establecimiento hotelero incluso durante el invierno y compara esa mentalidad con la actual, marcada por la estacionalidad extrema. “La gente ahora dice: ‘trabajamos dos meses, cerramos todo el año’. Y claro, después vienen las quejas. Si vos trabajás dos meses y cerrás todo el año no puede funcionar”.
Además, sostuvo que la ciudad quedó detenida en un modelo turístico que ya no se corresponde con lo que buscan las familias. “El mundo se globalizó. La gente busca servicios, entretenimientos para divertirse, mientras que nosotros seguimos con el cuento de que vengan porque tenemos playa y mar”.
“Una familia con nenes chiquitos que viene y llueve cuatro días. ¿Dónde se va con los chicos si no hay nada?”. A eso suma la falta de propuestas para distintos públicos: “No hay boliches para gente mayor de 40 años, como hay en otros lugares. Son falencias que no se corrigen nunca”.
Para él, “Necochea no avanza como otras ciudades de la región” y mencionó a Miramar, pero también a Lobería y a Mar del Plata, pese a que entiende que no son comparables.
“Nosotros tenemos la misma peatonal hace 40 años”, se quejó y propuso hacer otro paseo para peatones sobre la calle 4 entre la 79 y la 89, algo que se había pensado en su momento desde el espacio político Primero Necochea, del cual él formó parte. “Es una calle que está mucho más protegida del viento”, indicó, remarcando que habría que pensar algo así, cambiando la reglamentación.
Su visión del Parque
Este conformismo de la sociedad también lo ve en el debate sobre el parque Miguel Lillo. “Se quiere hacer algo y no, ‘el parque no se toca’. Yo no digo que haya que destrozarlo, pero hagamos algo”.
Aclaró que disfruta caminar por el Parque y que no le gustaría que lo llenaran de asfalto, pero se mostró a favor de hacer “intervenciones puntuales y chiquitas”. Como ejemplo, mencionó la confitería Los Pinos, que “funciona bien, no invadió mucho y quedó lindo”.
Por otra parte, lamentó el estado del Casino. Su relación con el edificio viene de años atrás porque cuando trabajaba en Obras Públicas fue enviado dos veces a realizar presupuestos para repararlo. Tras meses de trabajo, la respuesta que recibió fue que no había fondos.
Con respecto a que habría que hacer con el complejo, señaló: “Yo al Casino lo entregaría, lo vendería y que hicieran algo porque más allá de la parte emotiva, hay que pensar que la ciudad tiene un grano ahí, parece una villa miseria frente al mar”. Lo mismo planteó sobre el ex balneario ACA.
Sobre la venta del Casino, se mostró de acuerdo, aunque recordó la licitación fallida, cuando no se pudo concretar porque uno de los lotes no estaba a nombre de la Municipalidad.
“Yo haría un edificio, un complejo, que lo loteen por sectores, pero que hagan algo que le dé vida a la ciudad, al igual que con el Jardín de Rocas”, manifestó.
Frente costero
Sobre el actual gobierno municipal, su balance fue crítico. “No lo veo que sea ejecutivo”. Describió su propia situación como vecino de la zona parque: “Nos cobran más de 70 mil pesos en concepto de alumbrado, barrido y limpieza, pero vivo en una calle de tierra”.
También cuestionó la falta de mantenimiento del arbolado, de las juntas del asfalto y el estado del asfalto en algunos sectores, principalmente en los accesos por el paso de los camiones. “No se entiende cómo la Municipalidad no puede cobrar la tasa portuaria”.
Mencionó el río que, para él, no está explotado, y se refirió al frente costero que, según su visión, tiene demasiado cemento que no deja ver el mar. “Haría un frente costero más sencillo, como en Barcelona: duchas públicas, baños públicos y la policía cerca, pero sin llenar de construcciones que te tapen el mar”.
No obstante, mencionó que lo que ha crecido mucho es la oferta educativa con numerosas escuelas e institutos terciarios y señaló la necesidad de generar más carreras vinculadas al Puerto.
A pesar del panorama complicado, Granata tiene buenas expectativas sobre el futuro de la ciudad. “Creo que en algún momento la ciudad va a tener que mejorar. Alguien va a venir que vea el potencial que tiene Necochea”.///
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