“Necochea es hermosa, tiene absolutamente todo”
El escritor Antonio Pereyra es optimista respecto a la ciudad y destacó que los avances son “innegables”, aunque señaló que hay que generar políticas de Estado para definir el rumbo
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/03/antonio_pereyra.jpeg)
JUAN JOSE FLORES
Redacción
Antonio Pereyra nació en Necochea en el seno de una familia trabajadora. Es el más chico de seis hermanos e hijo de un trabajador rural que también se desempeñó en la Municipalidad. Su infancia transcurrió en una quinta cerca del cementerio y sus primeros pasos escolares fueron en la Escuela Primaria N° 9 y la Escuela Industrial, para luego finalizar el secundario en Mar del Plata.
“Escribo desde que era muy chico”, recordó este escritor que este domingo cumple 81 años y que se define como un “agradecido de la vida”.
“La vida me dio absolutamente todo. Tuve unos padres y hermanos maravillosos. Hace 53 años que estoy casado, tengo tres hijos y cuatro nietos, todos lectores. He encontrado gente maravillosa en mi camino; aunque no todos han sido flores, en general es como una bendición”, aseguró.
Antes de dedicarse de lleno a la literatura, fue empleado de comercio durante muchísimos años.
Su vocación literaria convivió siempre con sus obligaciones laborales: “Escribí mi primer libro de cuentos trabajando de empleado administrativo; manejaba una máquina de contabilidad y pasaba los apuntes de mis cuentos en un cuadernito que tenía al costado”.
En diálogo con Ecos Diarios, Pereyra reflexionó sobre su trayectoria, el crecimiento de la ciudad que ama y la esperanza que deposita en las nuevas generaciones.
Compromiso con la cultura
Para Pereyra, el arte y la gestión pública han sido pilares en su vida. Su camino estuvo marcado por el apoyo de figuras clave, como el señor Corino del Almacén Azul, quien le facilitaba lecturas cuando era niño. Con el tiempo, ese interés se tradujo en una activa participación institucional.
“Tuve la suerte de integrar distintos grupos literarios con gente joven. Fui director de Cultura durante el gobierno de José “Pepe” Aloisi, trabajé con Gastón Guarracino cuando era senador y fui presidente de la Fundación Educacional de la Usina”, detalló.
A lo largo de estas etapas, su objetivo fue siempre el mismo: “Siempre traté de estar ligado por el lado del arte, de la literatura. Mi aporte ha sido siempre por ese lado”.
Una mirada optimista
Al analizar la evolución de Necochea desde los años 40 hasta la actualidad, Pereyra no duda en resaltar las virtudes del distrito. “Necochea es hermosa. Creo que a los encantos naturales que tiene la ciudad como ese río, el mar, el parque y la costa de Quequén, se suma el Balneario Los Ángeles”, afirmó con entusiasmo.
Pese a reconocer que los últimos años han presentado desafíos, simbolizados por el estado del Complejo Casino, su postura es de una confianza firme en el desarrollo local.
“Vivo a 20 metros del Casino y me pregunto qué estamos esperando los necochenses; necesitamos que se tome una determinación. Por suerte se hizo con el balneario del ACA, que también estaba abandonado”, sostuvo.
“Yo soy optimista, pero con un optimismo moderado basado en lo que he visto. Los avances son innegables. La ciudad ha crecido muchísimo”, afirmó.
Aunque explicó que situaciones como las del Casino ya se han vivido antes en Necochea. “Bailé en la confitería de la Rambla y nunca pensé que tendría el fin que tuvo”, reflexiona.
Pereyra opinó que la ciudad es como un organismo que cambia constantemente y que muchas veces los pobladores no se adaptan a esos cambios.
“Yo fui testigo de cómo se podaron los árboles de la avenida 59 porque rompían el asfalto. A veces la idea de lo que se pretende para las ciudades cambia. El deber más importante de las nuevas generaciones es tener políticas de Estado y debatir qué queremos hacer con esta Necochea que tiene absolutamente todo”, afirmó.
El orgullo de la ribera
Uno de los puntos donde Pereyra ve con mayor claridad el progreso es en la zona del río.
“La ribera del río Quequén ha crecido de una forma que mucha gente no se da cuenta; hoy ver esa ribera es realmente hermoso”, señaló, destacando que fue el fruto de un acuerdo entre vecinos con un objetivo claro.
Según el escritor, los necochenses están atravesando un cambio positivo en su identidad. “Me parece que ahora ha comenzado a cambiar esto de sentirnos orgullosos de la ciudad que tenemos, de sentir que tenemos gente que trabaja y que tiene ideas por la ciudad”, opinó.
Además, destacó que ese sentimiento se hace fuerte en la distancia: “Cuando salimos de Necochea defendemos la ciudad a capa y espada porque sabemos que vivimos en un lugar maravilloso”.
Juventud y futuro
El eje central de su esperanza reside en los jóvenes, a quienes considera los verdaderos motores del cambio. Pereyra observa con satisfacción cómo los necochenses destacan en el arte, el deporte y la ciencia a nivel mundial. “Los chicos que se van de Necochea no se olvidan de la ciudad, la siguen llevando al mundo”, afirmó con orgullo.
Para el ex director de Cultura, el rol de los mayores es acompañar, pero el protagonismo debe ser de las nuevas camadas. “Tengo muchísima esperanza para el futuro por la belleza, la naturaleza y por el valor de la gente joven. Los jóvenes son los que van a hacer que esta ciudad ocupe el lugar que realmente se merece”, enfatizó.
Finalmente, Pereyra subrayó el gran movimiento cultural actual, con teatros abiertos y una visibilidad creciente para los escritores locales. Para él, el mayor galardón no es un premio lejano, sino el afecto cotidiano: “Lo importante es el reconocimiento del que está cerca tuyo”.
Como cierre de su visión de crecimiento para el distrito, señaló un anhelo pendiente: “La frutilla del postre sería la universidad pública”.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión