“Nunca bajé los brazos”: la historia de Micaela Moyano, a quien le diagnosticaron una enfermedad poco frecuente
En Ecos Radio, relató el proceso que atravesó desde 2014 y cómo logró recuperar su independencia
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/10/micaela_moyano.webp)
Micaela Moyano pasó por Desde Temprano de Ecos Radio y contó la historia que comenzó en 2014, cuando se despertó con hormigueo y pérdida de sensibilidad en una de sus piernas. A partir de ese momento atravesó internaciones, una cirugía, distintos tratamientos y varios diagnósticos hasta llegar a la neuromielitis óptica.
“Me levanté un día como cualquier otro, pero tenía la pierna izquierda dormida y sentía un hormigueo. Como era algo que nunca me había pasado, fui al hospital para que me revisaran”, relató.
Tras una resonancia magnética, los médicos le informaron que tenía un supuesto tumor medular y que debía ser operada. Fue trasladada al Hospital El Cruce, donde atravesó una cirugía de ocho horas. Sin embargo, durante la intervención no encontraron el tumor.
“Me operaron, pero no encontraron el tumor. Solo tomaron una partecita para hacer una biopsia”, explicó.
Un diagnóstico durante el embarazo
Después de la operación, Micaela perdió la movilidad de las piernas y también la visión de un ojo. En medio de ese proceso descubrió que estaba embarazada de cuatro meses.
“Ahí fue cuando me dijeron que tenía una enfermedad que no tenía cura y que, además, estaba embarazada de cuatro meses”, recordó.
Según explicó, la neuromielitis óptica es una enfermedad autoinmune que puede afectar distintas funciones del organismo. Durante el embarazo permaneció en silla de ruedas y atravesó internaciones y tratamientos.
A fines de 2015 tuvo a su hijo mediante una cesárea de urgencia en Mar del Plata. Poco después sufrió una nueva recaída.
Recuperar la movilidad
En enero de 2016 comenzó un nuevo tratamiento con plasmaféresis y, posteriormente, Rituximab. Antes de despedirse de su hijo, que permanecía internado, le hizo una promesa.
“Le dije que iba a volver más fuerte, que le prometía dejar la silla y los pañales”, contó.
Con el tiempo logró recuperar parte de su movilidad. Actualmente camina, se traslada de manera independiente y lleva a su hijo al colegio. Además, creó una página para acompañar a personas diagnosticadas con neuromielitis óptica y participa de un grupo internacional.
“Ni bien veas cualquier síntoma que no es normal de tu cuerpo, ya sea lo mínimo, no te automediques, andá al médico”, recomendó.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión