Mauro Mazzucchelli y un repaso por el básquet del Club Rivadavia
El entrenador de la institución “Decana” realizó un balance sobre la temporada 2025 y dio sus expectativas para el 2026
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Tomás Navarro Comini
Para Ecos Diarios
El entrenador de básquet del Club Rivadavia Mauro Mazzucchelli, realizó un profundo balance de lo que fue la temporada 2025 y del trabajo que se viene desarrollando en la institución, donde se encuentra al frente de las categorías U17, U21 y Primera. Con una mirada amplia, el nacido en La Plata analizó los logros deportivos, las dificultades estructurales, la doble competencia, el desarrollo de las divisiones formativas y los desafíos a futuro, tanto a nivel club como a nivel asociación.
Saldo positivo
Al referirse al balance general del año, Mazzucchelli lo calificó como “muy bueno”, remarcando especialmente la posibilidad de haber sostenido la participación en el exigente Torneo de la Asociación Marplatense de Básquetbol (AMB). “Fue muy bueno en el sentido de que nosotros pudimos completar y estar a cargo del torneo en Mar del Plata, que para nosotros, más allá de que el local es importante, es difícil mantenerlo”, explicó, haciendo hincapié en la complejidad logística y humana que implica disputar competencias en dos ciudades. “Sabemos que cuando empiezan los torneos, los viernes se juega en Mar del Plata y los domingos en Necochea. Toda la familia del básquet está abocada a eso”, detalló.
En ese contexto, valoró la continuidad del proyecto deportivo. “El proyecto sigue estando y sigue funcionando, y la idea obviamente es cada vez estar más competitivos”, subrayó, destacando la constancia como uno de los pilares del trabajo en Rivadavia.
El trabajo en inferiores
Uno de los puntos más destacados del análisis tuvo que ver con el trabajo en divisiones inferiores, donde Mazzucchelli remarcó que los resultados actuales son consecuencia de un proceso sostenido en el tiempo. “A nivel logros, nosotros hace cinco años que venimos trabajando. El año pasado, de los U15, siete jugadores de Rivadavia ganaron el zonal, que es un hecho histórico para Necochea, y después fueron al provincial”, recordó. Para el entrenador, ese logro representa mucho más que un título. “Creo que ese logro invisible, de años que lo vamos trabajando, se cotejó con el resultado del zonal. Los chicos los fuimos formando nosotros”, expresó, destacando también el trabajo de Valentín Gonella, quien estuvo a cargo de esa categoría.
Primera división
En cuanto a la Primera División, Mazzucchelli realizó un balance positivo, especialmente teniendo en cuenta los cambios que se dieron durante la temporada. “El balance con Primera fue muy positivo por los cambios que se dieron. Hablando del producto que se sigue dando, seguimos siendo competitivos”, afirmó. No obstante, reconoció la dificultad del certamen marplatense. “El torneo de Mar del Plata es difícil. Son 12 equipos y cualquiera le puede ganar a cualquiera”, explicó, ejemplificando con situaciones concretas. “Nosotros salimos quintos y después nos tocó Unión, Quilmes, que había salido primero y después quedó eliminado en semifinales. Depende mucho de cómo terminás; por eso se dieron semifinales y finales que se definieron por un punto, y otras que se perdieron por 30 o 35”, analizó.
Competencia por dos
Otro aspecto clave fue la doble competencia, una realidad constante para los equipos de Necochea. “Es una doble vara. No tenés la cantidad de jugadores que sí tienen otros equipos, y eso es lo que nos pasa a los equipos de Necochea”, sostuvo. En ese sentido, explicó que el cuerpo técnico debe administrar cuidadosamente las cargas. “Es ir cuidando a los jugadores, más allá de que tenemos un estilo de trabajo continuo, y ver cómo se afronta. Nos pasó de tener viernes partidos importantes y al día siguiente lo mismo. Así terminamos en la final del Clausura y peleando arriba en Mar del Plata”, resaltó.
La selección local
Mazzucchelli también se refirió a su rol como entrenador de la selección U17 de la Asociación de Básquetbol de Necochea, destacando el compromiso que implica esa tarea. “A mí siempre me gustó lo que es la selección, que es un trabajo gratis que hacemos”, expresó, aunque no ocultó ciertas dificultades. “Cada vez que te movés, dejás los entrenamientos de lado en tu club, te tenés que afianzar en otro horario. Más allá de la parte económica, por ahí es bueno un cuidado extra a los entrenadores, que somos los que damos la cara por Necochea”, manifestó.
Respecto a la convocatoria de jugadores de distintos clubes, reconoció que es uno de los mayores desafíos. “Es muy difícil, sobre todo cuando le tenés que exigir mucho al chico. Después decimos que somos Necochea, pero somos egoístas y cada uno tira por su club”, reflexionó. “Me ha pasado que equipos que no están jugando otra cosa no te mandan a los chicos. Cuando tenés que cortar, tenés 15 o 20 pibes, porque te los mandan a todos, y cuando querés dar una idea de juego muchos no te entienden, tenés que frenar mucho”, explicó, remarcando la dificultad de armar un equipo competitivo en poco tiempo.
Expectativas para este año
Sobre el armado del plantel de Primera, fue claro al describir la realidad amateur. “En Primera es amateur y no se les paga a los jugadores, entonces tenés que ir equilibrando el tema de los entrenamientos”, señaló. Recordó que durante 2025 hubo movimientos constantes. “Arrancamos en febrero, después se fueron jugadores, en mayo vinieron Julián Roumec y Carlos Fraga porque se había cortado la Liga Federal, y después se fueron”, contó. De cara al futuro, sostuvo: “Ahora hay que ver cómo se arma. Sabemos que algunos hacen un plus con un laburo extra, pero seguimos con los pies sobre la tierra”.
En ese punto, Mazzucchelli fue crítico con ciertos modelos de gestión. “No está mal que se les pague a los jugadores, pero hoy se abrió un panorama de un mal proyecto que terminó mal. Se les fue diciendo que se iba a pagar mucha plata, entonces hoy el jugador quiere cobrar todo el tiempo. Estamos en ese proceso: si quieren cobrar, los chicos no van a tener pelotas para jugar”, advirtió.
Finalmente, al hablar de los objetivos, Mazzucchelli volvió a poner el foco en la infraestructura y en el cuidado del jugador. “Seguimos trabajando con la calidad del chico que va a entrenar. Es importante que tenga un vestuario limpio, que se pueda duchar e irse a la casa”, remarcó. “Eso también es dar un plus, tanto a los nuestros como a la visita. Después veremos qué jugadores podemos retener y cuáles traer”, concluyó el entrenador, dejando en claro que el camino elegido es el del trabajo sostenido, la formación y el compromiso con el básquet local.
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