Martes 21 de mayo de 1996
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La Municipalidad de Necochea invertía en equipos informáticos
Se gestionaba un crédito de medio millón de pesos con el Banco Provincia para comprar tecnología informática.
La Municipalidad de Necochea se encontraba gestionando un crédito de medio millón de pesos con el Banco de la Provincia de Buenos Aires, a los efectos de equipar a las reparticiones de la comuna con tecnología informática de última generación.
Las conversaciones se habían iniciado previamente al viaje que realizaba a Cuba el intendente Julio Municoy. De las charlas había participado también el secretario General, Fernando Ciancaglini.
La entidad crediticia habría anticipado su aprobación a la solicitud de este crédito. Vista esta situación, el Departamento Ejecutivo presentaría un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante, solicitando autorización para contratar este empréstito.
Ciancaglini puntualizó que “el crédito se podría pagar en un plazo de seis años, con un interés muy bajo” y confirmó que “necesitábamos, en este tema, de la aprobación del cuerpo edilicio”.
Con esta partida, el municipio tenía previsto incorporar tecnología informática en las dependencias de atención al público, centralizando toda la información relacionada al movimiento económico y técnico.
Por otra parte, el secretario General anticipó que “el Banco Provincia colaboraría con la Municipalidad en el cobro de deudas por tasas” municipales, para lo cual se firmaría un convenio.
El sistema consistía en que la entidad bancaria se hiciera cargo de las intimaciones y de las gestiones extrajudiciales, recuperando las deudas impagas.
La tarea le significaría un costo al municipio, el que sería menor al que se invertía en la actualidad por el mismo trabajo. El funcionario comunal dijo que “estábamos muy adelantados y esperábamos firmar el convenio en los próximos días”.
Por otra parte, el ministro de Trabajo de la Nación, Armando Caro Figueroa, recibió en audiencia, en Buenos Aires, al intendente Municoy y al secretario Ciancaglini.
Como resultado de la charla se ampliaría el cupo de personas que podrían acogerse a los beneficios del Plan Trabajar. “La gente sería contratada por el Ministerio de Trabajo y se la afectaría en Necochea a tareas comunitarias y obra pública”, consignó Ciancaglini.
Se preveía que en el transcurso de la próxima primavera se lanzarían otros programas de trabajo. Uno de ellos se denominaba Forestar y el restante se vinculaba a mujeres jefas de familia.
Cartas de la DGI
Propietarios de inmuebles de Necochea habían recibido cartas en las que se les recordaba que eran potenciales contribuyentes del impuesto a la riqueza. Pese al hermetismo de la Dirección General Impositiva, se pudo establecer que unos 200 necochenses habían recibido estas comunicaciones.
Así, la DGI cumplió la promesa de comenzar la campaña de comunicaciones por carta a los eventuales contribuyentes del mencionado impuesto. Las misivas estaban dirigidas, en algunos casos, a los propietarios de inmuebles ubicados en zonas residenciales de Necochea.
A pesar de que el propio organismo recaudador sostenía que había recabado información en diferentes fuentes públicas y privadas y que las autoridades del Ministerio de Economía prometían el entrecruzamiento de datos con los registros de propiedades, algunas de las misivas no eran, por entonces, muy precisas.
Las cartas, en algunos casos, no estaban dirigidas específicamente a personas, como se había prometido que se lograría con la acción del “peine informático”. Sólo se enviaban a los inmuebles, consignando únicamente la dirección.
La DGI solicitaba además al habitante que consignara los datos del propietario en un cupón que contenía la misiva.
Ese cupón completado debía ser enviado por correo al organismo recaudador antes de fin de mes.
“El inmueble que usted habitaba estaba encuadrado en los parámetros que hacían presumir, por sí mismo o complementando otros bienes patrimoniales, su responsabilidad frente al impuesto de los bienes personales”, señalaban las cartas de la DGI, que se habían distribuido desde la semana anterior en Necochea y Quequén.
Otras cartas eran más directas, ya que no sólo identificaban fehacientemente al destinatario, sino que, también, le recordaban que “de acuerdo con los datos obrantes en este organismo, surgía que usted era propietario de determinados bienes patrimoniales que hacían presumir su responsabilidad” frente al impuesto sobre los bienes personales.
A partir del 3 de junio, la DGI podría aplicar multas de entre 500 y 45.000 pesos a las personas o empresas que no brindaran información sobre las operaciones realizadas por terceros.
García al PJ local
“El PJ tenía que hacer de soporte y creador de ideas, para apoyar la titánica tarea que llevaba adelante el intendente Julio Municoy en el municipio”, decía Miguel García, en un improvisado discurso al asumir como presidente del consejo distrital del Partido Justicialista.
Ante un salón colmado de dirigentes, afiliados y simpatizantes peronistas, se entregaron los diplomas a las autoridades electas el 5 de marzo de 1995.
Entre los presentes se encontraban el intendente interino, Héctor Llarías; el presidente del Concejo Deliberante, Luis Daniel González —quien asumió como secretario de Organización—; el titular del Consejo Escolar, Juan Carlos Foss; y gran parte del equipo de gobierno municipal, encabezado por el secretario General, Fernando Ciancaglini.///
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