Lunes 5 de agosto de 1996
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Habían reclamado la defensa y reparación de la calle costera
Proyectos en la Legislatura solicitan se atienda el problema de erosión en el tramo que une la playa de Quequén y Costa Bonita
Con un proyecto aprobado en el Senado y otra iniciativa presentada en la Cámara de Diputados, se había solicitado al gobierno de la Provincia de Buenos Aires que procediera a reparar la calle que une la playa de Quequén con el balneario Costa Bonita.
En ambos planteos se hacía referencia a la necesidad de llevar adelante obras de defensa contra la erosión del mar, ante el deterioro observado en la zona de los acantilados, que ponía en riesgo la citada calle y las propiedades construidas en el sector.
Los trámites parlamentarios habían sido impulsados por el senador provincial Miguel Ángel García y el diputado José Antonio Aloisi, respectivamente.
En el primer caso, el Senado había solicitado al Ministerio de Obras y Servicios Públicos que concretara la obra de defensa costera sobre la avenida 502 de Quequén, por coincidir con la traza de la Ruta Provincial Nº 11.
García había expresado su preocupación por la paulatina erosión costera que se evidenciaba en la zona conocida como Bahía de los Vientos, donde los continuos derrumbes de los acantilados eran provocados por la acción del mar.
El legislador explicó que esa situación había obligado a cortar el camino en un tramo aproximado de 600 metros, poniendo en peligro la integridad de las viviendas existentes.
También precisó que la avenida 502 formaba parte de la Ruta Provincial Nº 11 y recorría un sector de notable belleza natural amenazado por el avance del mar.
Advirtió que, de no realizarse la obra solicitada, existía un serio riesgo de nuevos derrumbes, con posibles accidentes para quienes transitaban por el lugar y la pérdida de un sector costero considerado un orgullo para la provincia.
Por su parte, el diputado José Antonio Aloisi había presentado un proyecto reclamando un estudio sobre el estado del camino que une Quequén con Costa Bonita y la posterior ejecución de obras de defensa costera.
La iniciativa proponía que la Dirección Provincial de Hidráulica realizara un relevamiento integral del sector comprendido entre la calle 531 y el balneario Costa Bonita, evaluando además distintas alternativas para frenar la erosión marina.
En los fundamentos, Aloisi señalaba que en distintos puntos del recorrido ya se habían producido derrumbes de barrancas que ocasionaban roturas del camino, obligando a efectuar desvíos y transformando el tránsito en una situación riesgosa.
El legislador recordaba además que ese trayecto constituía la principal vía de comunicación entre Quequén y Costa Bonita, además de ser uno de los paseos turísticos más concurridos durante la temporada estival.
Finalmente, advertía que los constantes derrumbes se agravaban durante el invierno debido a los temporales y solicitaba que las obras fueran incorporadas al presupuesto provincial del siguiente ejercicio.
Locales comerciales cerrados
La cantidad de locales comerciales desocupados en el microcentro de Necochea había ascendido a 150, convirtiéndose en uno de los reflejos más visibles de la recesión económica que atravesaba el país.
El relevamiento, realizado por la Cámara Comercial e Industrial de Necochea y Quequén, comprendía el radio delimitado por las calles 60 a 68 y 57 a 63.
Si bien el ritmo de cierres había disminuido respecto del año anterior, el proceso no se había detenido. En apenas tres meses, el número de locales vacíos había pasado de 127 a 150, registrándose el cierre de otros 23 comercios.
En la villa balnearia el panorama era todavía más desalentador, ya que durante el invierno funcionaban muchos menos negocios que en temporadas anteriores.
El presidente de la Cámara Comercial, Mario Badíe, había señalado que los cierres continuaban produciéndose como consecuencia de la recesión económica, la presión impositiva y los elevados valores de los alquileres.
También explicó que muchos propietarios se habían visto obligados a reducir el precio de los alquileres luego de permanecer varios meses sin encontrar inquilinos.
Pese a algunas aperturas registradas en el centro, el cierre de otros establecimientos mantenía una situación comprometida para una gran cantidad de comerciantes.
Muchos continuaban trabajando únicamente para sostener sus fuentes laborales, aun cuando las ganancias ya no justificaban mantener abiertos los negocios.
Uno de ellos resumía la situación señalando que muchos comerci
antes preferían continuar en actividad para evitar que ellos mismos y sus empleados pasaran a integrar el creciente número de desocupados.
Reclamo del Concejo
El Concejo Deliberante de Necochea había intimado al Departamento Ejecutivo a presentar el Presupuesto de Gastos y Cálculo de Recursos correspondiente a 1996, al aprobar por mayoría un proyecto de decreto.
La discusión entre oficialismo y oposición se había centrado en el plazo que debía otorgarse al área de Hacienda para remitir el expediente.
El decreto aprobado con los votos de la ACT, la UCR y el Partido PAIS recordaba que la Ley Orgánica de las Municipalidades establecía que el presupuesto debía presentarse durante octubre del año anterior al ejercicio correspondiente.
Los concejales reconocían que el cambio de gobierno producido en diciembre justificaba el incumplimiento inicial, aunque advertían que posteriormente el Ejecutivo había prometido remitir el expediente en distintas fechas que tampoco se habían cumplido.
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