Lunes 28 de octubre de 1996
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Planta procesadora de papas quería radicarse en torno al Puerto
La empresa holandesa esperaba aportes financieros para concretar la inversión en el distrito
A la espera de un aporte financiero privado, luego de descartar las gestiones iniciadas ante bancos oficiales, la firma holandesa Farm Frites —que integraba, además, capitales nacionales— mantenía vigente el proyecto de instalarse en torno a Puerto Quequén, con una inversión a largo plazo de $5.000.000, que contemplaba la construcción de una planta procesadora de papas fritas congeladas.
La novedad había trascendido en ámbitos empresarios locales vinculados a la empresa, que tenía su cabecera en la Argentina en la localidad de Munro.
La historia comercial de Farm Frites en nuestro país —que facturaba anualmente en el mundo aproximadamente 700.000.000 de dólares— se había conocido en los últimos días.
En 1994, el empresario argentino de la construcción Antonio Calcaterra había adquirido la fábrica de papas fritas Alimentos Modernos a la viuda del ex corredor de autos balcarceño Juan Manuel Bordeu.
La compra había significado un desembolso de 750.000 pesos. Posteriormente, Calcaterra había salido en busca de un socio extranjero y la posibilidad se había concretado con la firma The Laiden, de los Estados Unidos.
Acto seguido, el hijo de Antonio Calcaterra, Fabio, había tomado las riendas de la empresa, transformándola en una sociedad mixta. Junto a otro exfinancista, Fernando De Las Carreras, habían llegado a la conclusión de que se requería otro socio con recursos y tecnología.
En la búsqueda empresaria, ambos habían tomado contacto con el NIBA de Holanda, algo similar al INTA en la Argentina, visita durante la cual habían podido dialogar con representantes de Farm Frites.
La firma holandesa era una de las pocas en el mundo especializada en la tecnología para producir papas congeladas y mostraba un currículum interesante: poseía 10 plantas, cinco en la Unión Europea.
Su llegada al país había transformado a Alimentos Modernos en Farm Frites de Argentina, con la mira puesta en el potencial económico que significaba el Mercosur.
Pero no sólo había cambiado de nombre, ya que, tras invertir 11 millones de dólares, la planta ubicada en Munro había quedado equipada con una capacidad de producción de 14.000 toneladas anuales.
Se puntualizaba que Calcaterra y De Las Carreras habían logrado cimentar el negocio de la siguiente manera:
Habían cerrado un acuerdo con la segunda cadena de "fast food" —comida rápida— de Brasil, para abastecer de papas congeladas a 100 locales.
Habían asegurado su presencia en las góndolas de la Argentina a través de Comalfi, la distribuidora de Unilever.
Expo Fértil
Con marcada expectativa continuaba la organización de "Expo Fértil Necochea '96", que se desarrollaría en nuestra ciudad los días 29 y 30 de noviembre y el 1 de diciembre siguiente, en el predio de la Sociedad Rural de Necochea.
El evento era inédito por sus características de muestras estáticas y dinámicas que tendrían lugar esos días, además de un ciclo de conferencias avalado por el INTA Balcarce y el INTA Castelar.
"Estamos convencidos que participarán de la muestra entre 3.000 y 4.000 personas durante el fin de semana", estimaba Alfredo Farisano, uno de los responsables de la Expo Fértil. Farisano explicaba, además, que "Necochea es la capital nacional del fertilizante por dos razones fundamentales: la primera, porque junto a Tres Arroyos esta zona fue pionera en el uso de fertilizantes en todo el país, en la década del 60. La otra, porque por Puerto Quequén entra a la Argentina el 35 por ciento de los fertilizantes".
Por otra parte, el organizador decía que "se prevé un aumento considerable en el uso de fertilizantes para los próximos años", añadiendo que "las estimaciones indican que para el año 2003 se va a llegar a la utilización de casi tres millones de toneladas".
Show de toques
Un verdadero show de toques y cambios de escena, en la última parte de la final de la Promocional, había sido el resultado de una jornada en la que se había puesto de manifiesto el récord de participantes (40) y en la que, al cierre de esa edición, se mantenían los interrogantes acerca de quién había sido el ganador del Premio Distribuidora Necochea Castrol Argentina.
Quien se anotaba con el primer triunfo en la categoría era el necochense Adrián Fernández, quien se había mantenido al acecho a lo largo del trámite definitivo y cerraba de manera eficaz su tarea.
En pista, Daniel Anriques había dominado la final desde el inicio y sus espaldas habían sido cubiertas por Fernández, Pedersen y Catale.
Los cuatro se habían mantenido expectantes ante los errores que pudieran cometer.
Los tres últimos habían intercambiado posiciones y eso había permitido una pequeña luz de ventaja en manos del quequenense Anriques.
Habían pasado las vueltas y, en una maniobra muy cuestionada en la recta de boxes, Pedersen había tocado desde atrás a Anriques, provocando un trompo ante la mirada atónita y tomando la vanguardia sin recibir siquiera una bandera con recargo, para así perfilarse a superar la línea de sentencia en la primera ubicación.
A última hora, se había dispuesto aplicar recargos a Pedersen y Anriques, que habían derivado en otra clasificación y le habían permitido a Adrián Fernández capturar una victoria soñada (ver aparte).
Los juveniles José Pérez y Mariano Devizia se habían mantenido cerca de la punta, finalizando quinto y sexto, respectivamente.
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