Lunes 11 de marzo de 1996
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Empezaban las clases y un nuevo sistema educativo
El ciclo lectivo en Necochea se inauguraba en la Escuela de Educación Técnica Nº 3. Se ponía en marcha un nuevo ciclo lectivo
El ciclo lectivo en el distrito de Necochea era inaugurado en la Escuela de Educación Técnica Nº 3, de 73 y 36. Allí, después de la recepción de autoridades que se produciría a las 7,45, se procedía a declarar abierto el período lectivo 1996. Asistieron el intendente Julio Miguel Municoy, integrantes de su Departamento Ejecutivo, concejales, integrantes del Consejo Escolar, directivos y funcionarios de las áreas educativas que operaban en nuestro medio, docentes y alumnos del mencionado establecimiento.
La inauguración del ciclo escolar en territorio bonaerense contuvo una serie de modificaciones de importancia, que comenzaron a ponerse en práctica desde ese año, y que continuarían en los próximos dos.
La extensión de la jornada escolar que en ese año comprendió sólo a los séptimos grados tuvo que ver con estas modificaciones.
Como no hubo exigencias de uniformidad en cada unidad educativa, directivos, docentes y padres consensuaron la manera de adecuar su funcionalidad a la nueva carga horaria.
Los alumnos de séptimo año tuvieron diariamente cuatro módulos de clase de 60 minutos de duración, que sumados a los 30 minutos de pausa recreativa implicaron una permanencia en los establecimientos de cuatro horas y media.
Por lo tanto, hubo escuelas en las que, por ejemplo, los séptimos grados comenzaron su jornada a las 7.40, a las 7.50 o a las 8; concluyéndola a las 12.10, a las 12.20 o a las 12.30, respectivamente.
Los séptimos del turno tarde también tuvieron modificaciones en los horarios de entrada y salida, según cada establecimiento.
Los módulos de educación física se dictaron en contraturno. Para compatibilizar los tiempos y posibilitar el paso de los profesores de una sección a otra, probablemente en algunas escuelas también los cuartos grados tuvieron cambios en sus horarios, aunque al ser los módulos de 50 minutos, los niños permanecieron en la escuela sólo cuatro horas.
La ampliación de la jornada de clase para los séptimos grados no implicó aumentar la carga horaria de los maestros de grado, que siguió siendo de veinte horas semanales.
Esto significó que, si bien hubo días en que debieron estar en el establecimiento más de cuatro horas, en otros se retiraron antes o entraron más tarde.
Según se organizaron las secciones, hubo también distintos horarios para las pausas o recreos.
La Educación General Básica (EGB), el segundo nivel del Sistema Educativo Nacional, fue entonces la etapa que más inquietudes despertó entre padres y docentes.
La primaria, con sus siete años, tal como se la conoció, enfrentó en 1995 su final, cuando otorgó, al culminar el ciclo lectivo, los últimos certificados de séptimo grado.
La EGB estuvo estructurada en tres ciclos, que abarcaron desde los seis hasta los catorce años, distribuidos de la siguiente manera:
Primer ciclo, de 6 a 8 años, segundo, de 9 a 11 años y tercero, de 12 a 14 años.
Para su implementación, los puntos claves fueron la infraestructura edilicia, la capacitación de los docentes y la propuesta curricular presentada en los Contenidos Básicos Comunes (CBC).
Cooperativas en el municipio
El intendente Julio Miguel Municoy había puesto en marcha una serie de acciones tendientes a fomentar la creación de cooperativas de trabajo entre el personal de la Municipalidad.
La medida estuvo vinculada a lograr la transferencia a futuras entidades de algunos servicios calificados como menores en la estructura comunal, lo que permitiría la reducción de los gastos corrientes y del número de personas en relación de dependencia con el municipio.
Dentro del reacomodamiento de los agentes y de los servicios municipales, se intentó concientizar a los trabajadores en ese sentido.
En ese aspecto se encontrarían los agentes cuyas remuneraciones no eran las más importantes, según se precisó.
Al respecto, se estableció que el ex Departamento de Mayordomía, convertido en División a partir de la implementación del nuevo organigrama funcional del municipio, contaría desde entonces con una dotación de aproximadamente trece trabajadores. La reducción realizada fue de poco más de siete agentes.
Torre Blanca campeón
Tal cual había ocurrido en 1995 y redondeando una excelente tarea de equipo, el representativo de Torre Blanca “A” de Capital Federal, con 21,5 puntos sobre 28 posibles, se transformó en el campeón de la 41º edición del tradicional certamen de ajedrez “Playas de Necochea”, que llegó a su fin esa noche.
La competencia, que tuvo como premio principal la copa “75º aniversario de Ecos Diarios”, se desarrolló desde el viernes en los salones de la Fundación “Domingo Lubrano” (avenida 75 y calle 54), contando con la participación de 28 quintetos de todo el país.
Sobresaliente fue la actuación del campeón necochense Gustavo Cao, quien obtuvo seis victorias en otras tantas presentaciones (no jugó la última fecha), transformándose así por promedio en el mejor primer tablero de la competencia, hecho que los memoriosos no recordaban para un jugador local en un “Playas”.
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