Las claves para un riego estratégico en el campo
En Ecos Agro explicaron el manejo, los riesgos e impacto del riego en el sudeste bonaerense
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En una entrevista realizada en el programa Ecos Agro, Marcelo y Juan Viñas —integrantes de la firma loberense Irrisur, dedicada a la comercialización y desarrollo de sistemas de riego— detallaron cómo funciona el riego agrícola en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, cuáles son sus beneficios y qué consecuencias puede traer un mal manejo.
Ambos referentes, con más de tres décadas de experiencia en el rubro, explicaron que en esta región el riego no es total, como ocurre en zonas áridas, sino riego suplementario. Es decir, acompaña a la lluvia y se utiliza en momentos estratégicos, cuando el cultivo lo demanda y las precipitaciones no alcanzan. “El riego mitiga la falta de agua, pero lo ideal es el equilibrio”, señalaron.
El sistema más extendido es el pivot central, una estructura que distribuye agua de manera uniforme en forma circular. Antes de instalarlo, se realiza un estudio de suelo y un análisis de agua disponible. En el sudeste bonaerense, el acuífero pampeano presenta agua bicarbonatada sódica, lo que obliga a un manejo cuidadoso.
Uno de los ejes centrales de la charla fue la advertencia sobre el exceso de riego. Aplicar más milímetros de los necesarios no solo incrementa costos, sino que puede generar sodificación del suelo. El sodio reacciona con el calcio del horizonte inferior, provocando compactación del suelo y pérdida de estructura. “Después revertir eso implica enmiendas y mayores gastos. Por eso es clave prevenir”, explicaron.
La tecnología hoy permite mayor precisión. Sensores de humedad, estaciones meteorológicas y telemetría en riego posibilitan manejar el equipo desde el celular, determinando cuándo y cuánto regar. Cada milímetro aplicado tiene un costo, ya sea en electricidad o gasoil, por lo que la eficiencia hídrica es determinante.
En cuanto a los cultivos, señalaron que la papa es uno de los que requiere mayor cobertura hídrica, mientras que en maíz o girasol el riego actúa como respaldo en momentos críticos. El diseño siempre debe adaptarse a la disponibilidad y calidad del agua, al tipo de suelo y al objetivo productivo.
Desde Irrisur, representantes de la marca Valley, indicaron que cuentan con más de 900 equipos instalados en el sudeste bonaerense y que el trabajo no se limita a cultivos extensivos. También desarrollan proyectos para feedlots, frutales, vides, canchas de golf y otras aplicaciones vinculadas al manejo del agua en el agro.
El mensaje fue claro: el riego estratégico es una herramienta clave para estabilizar rendimientos en un contexto de variabilidad climática, pero requiere planificación, conocimiento técnico y uso responsable para evitar perjuicios a largo plazo.
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