“La reforma laboral está mal escrita", dijo Mario Ackerman
En una disertación que se llevó a cabo en el Colegio de Abogados local
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ROCÍO MAGALÍ SÁNCHEZ
Para Ecos Diarios
En el Colegio de Abogados de Necochea se desarrollan las jornadas tituladas “La reforma laboral: de la decisión política al análisis jurídico”, a cargo del Dr. Mario E. Ackerman, quien brindó un análisis crítico y profundo sobre los recientes cambios en la legislación laboral argentina. Durante el primero de los dos días de exposición, el especialista abordó las implicancias técnicas, jurídicas y constitucionales de la reforma.
Desde el inicio, Ackerman fue contundente en sus conclusiones acerca de la reforma laboral: “Acabamos de tener una reforma laboral importantísima, definitivamente la reforma laboral más importante de la historia, y no exagero en esto”, afirmó, al tiempo que indicó que la norma “tiene problemas de todo tipo”.
Además, detalló que la reforma “modifica lo que llamamos el contrato de trabajo, modifica el régimen de trabajo agrario, deroga estatutos especiales como, por ejemplo, nada más ni nada menos que el estatuto del periodista, que es el símbolo de la libertad de expresión, y también modifica los temas de derecho colectivo, es decir, la organización sindical y colectiva. Toca todo el derecho del trabajo”.
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Una ley desbalanceada
El jurista cuestionó además la calidad técnica de la norma al señalar que presenta “bastante desprolijidad” y que “técnicamente es bastante imperfecta y, sobre todo, es una ley desbalanceada”.
“Está pensada nada más que para una de las dos partes, la relación del trabajo tiene dos partes el empleador y el empleado, y está apuntado nada más que a las necesidades de los empleadores que lo resuelven a expensas de los derechos de los trabajadores y esto, más allá de que a uno le guste o no le guste, choca con garantías constitucionales y el resultado es que vamos a tener de aqui en adelante litigiosidad. Una litigiosidad distinta a la que hemos tenido hasta ahora”, explicó.
En esa línea, remarcó que se abrirá una etapa de judicialización en torno a temas como despidos, contratación, salarios y vacaciones: “Se ha tocado todo y se ha tocado para un lado solo y de una manera bastante imperfecta”.
Ackerman también puso el foco en los errores de redacción de la ley, que, según indicó, generarán conflictos interpretativos. “Esta ley nadie sabe quién la hizo a ciencia cierta, pero no está hecha por técnicos de gran calidad. Un ejemplo para que se entienda a lo que me refiero, para la indemnización por despido, la ley dice que hay que mirar el año calendario, cuando en realidad debería ser el año aniversario. No saben la diferencia entre año calendario y año aniversario. Está mal escrito”.
Consecuencias a futuro
A partir de estas falencias, el especialista se refirió a las consecuencias que probablemente llegarán en un futuro cercano:“El empleador de buena fe, con un abogado que también trabaja de buena fe, no tiene manera de saber si está cumpliendo correctamente, y puede terminar en tribunales. Por eso es importante discernir qué temas son polémicos y cuáles no, qué tiene riesgo y qué es seguro”.
En relación al rol de los trabajadores, sostuvo que “van a tener elementos para defenderse, pero no porque la norma los perjudique necesariamente, sino porque está mal hecha”.
Y añadió: “Los abogados vivimos del lenguaje. Si el lenguaje está mal usado, terminamos en tribunales”.
El disertante también cuestionó el proceso de elaboración de la reforma. “Es una ley que no tuvo debate parlamentario, lo que es una vergüenza y un bochorno para la República”. En ese marco, consideró que hubo “una combinación de malas intenciones y mala calidad. Se hizo con mucha improvisación, preguntando nada más que a tres o cuatro personas cercanas al gobierno, pero que no eran la gente con mejor formación”.
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Finalmente, utilizó una metáfora futbolera para sintetizar el escenario que se abre: “Acabamos de terminar el primer partido, el partido de ida. Ahora viene la revancha, y la revancha es en tribunales”. Ahora vamos a jugar de locales, nosotros vamos a poner los once titulares, el árbitro va a ser un juez independiente y el partido se juega de local”.
A modo de cierre expresó: “Depende ahora de los abogados. Hay que estudiar, no olvidarse de estudiar y no dejarse guiar por la bronca ni por las impresiones”.
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