"La música es todo en mi vida”
Gabriela Verónica Frechero, una joven cantante con alma melódica
Gabriela Verónica Frechero es una cantante y diseñadora que, a pesar de ser nueva en el ámbito competitivo, ha dejado huella con su talento y emoción al expresar su voz. Desde Necochea, esta artista se presentó al certamen Olamúsicaargentina, el cual se desarrolló en la ciudad, sin muchas expectativas, pero terminó llevándose el premio, algo que nunca imaginó. En dialogo con Ecos Diarios detalló su camino en la música, lo que significa para ella este arte y cómo llegó a participar en el concurso que marcó un antes y un después en su carrera.
La música en su vida
Gabriela nació en una familia evangélica cristiana en Necochea, donde la música siempre estuvo presente. “Cantando arranqué de chica, vengo de una familia evangélica cristiana, entonces en la iglesia siempre estuvimos participando, ya sea mis tías, mi mamá y demás, y desde chiquita, bueno, obviamente me involucré también", destacó Gabriela. Esta introducción temprana al canto, especialmente en un ambiente que requería de la exposición en público, la ayudó a perder el miedo escénico, aunque explicó que los nervios previos siempre están…
A medida que creció, comenzó a cantar junto a su hermano menor, quien también es músico. "Comenzamos a presentarnos, a hacer nuestras propias canciones, nuestras propias letras, música y demás", señaló. La influencia de su entorno familiar involucrado en la música fue clave para su desarrollo como cantante.

El certamen
Aunque el canto ha sido siempre una pasión, Gabriela nunca pensó en convertirlo en una carrera profesional. "Con el canto por ahora no trabajo, disfruto de hacerlo nada más", afirmó. Sin embargo, un día, sus amigos la animaron a inscribirse en el certamen Olamúsicaargentina. “Me mandaron unos amigos porque siempre estoy subiendo videos cantando. Entré a anotarme, no tenía mucha idea de qué se trataba, solo iba a participar, y bueno, terminé ganando", relató. La victoria fue un momento inesperado que la hizo reflexionar sobre lo que puede significar el canto para su futuro.
Si bien no tenía intenciones de ganar, el certamen la hizo ver el potencial de su música. "Fue algo totalmente nuevo, nunca me había presentado a un evento en donde yo tenía que competir con otras personas", compartió. El desafío fue grande, pero la experiencia le dejó una enseñanza importante: la emoción es más valiosa que la perfección técnica.
El canto como un vehículo de emoción
Para Gabriela, el canto va más allá de la técnica vocal. Lo que la hace conectar con su público es la emoción que transmite. "No importa si la voz es perfecta, pero sí si produce emoción, logra cambio y genera cambio en la gente", destacó. A lo largo de su trayectoria, ha aprendido a priorizar la conexión emocional con su audiencia sobre la perfección técnica.
“Creo que la música puede ser para divertirte, para romantizar, para llorar, para sufrir... todos los géneros están muy buenos para aprenderlos y cantarlos", expresó. Esta versatilidad de la música le permite interpretar distintos estilos, desde la música melódica hasta el blues y, sorprendentemente, la cumbia. Cada género tiene algo que le permite expresarse de manera única.
La interpretación como herramienta de conexión
Lo que realmente distingue a Gabriela como cantante es su capacidad de interpretar cada canción con una profunda conexión emocional. Para ella, cantar no solo se trata de dar una buena interpretación vocal, sino de transmitir un mensaje que pueda resonar en el público. “Cuando cantas, hay algo en vos que emociona. No es la técnica perfecta, pero tengo algo que produce emoción”, destacó.
Además, agregó que cuando los espectadores reaccionan a su música, como aplaudiendo o gritándole, entiende que esa emoción es algo que ella no genera sola. “Yo no podría generar eso, es algo prestado, algo que Dios pone en cada persona”, reflexionó.
La música como un refugio emocional
Para Gabriela, la música tiene un poder transformador. “La música puede salvar, sanar, ayudar... te puede levantar una mañana totalmente caótica", dijo. Esta concepción de la música como refugio emocional es algo que la cantante lleva consigo y transmite en cada interpretación. Aunque en su vida diaria no siempre escuche música, en su mente siempre está cantando. "Mi cabeza está todo el tiempo cantando", afirmó y destacó “la música es todo en mi vida”.
Para Gabriela, cantar es la forma de expresar sus sentimientos más profundos y conectarse con quienes la escuchan. “Es todo, es lo que miramos, lo que hablamos, lo que decimos, es todo. Y de todo se saca una canción, obviamente. Si no, la música no existiría", concluyó.
El concurso Olamúsicaargentina marcó un hito en la vida de Gabriela Verónica Frechero, quien, a pesar de no haberlo planeado, encontró en esa experiencia la oportunidad para seguir explorando su amor por el canto. Mientras sigue disfrutando de su carrera como diseñadora, no descarta la idea de que la música pueda convertirse en algo más grande en su vida. Sin embargo, lo que realmente valora es la posibilidad de transmitir emociones a través de su arte, un camino que recién empieza a recorrer con la misma pasión que puso desde niña. ///
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