“La ciudad sigue creciendo y no se hace nuevo asfalto”
José María Álvarez consideró que se debería avanzar desde el municipio con obras de pavimento, pero con el aporte del frentista. Opinó que hay que reducir gastos en el municipio y analizó el estado de la salud
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Julieta Moreno
Redacción
“Necochea tiene problemas coyunturales que venimos teniendo hace años, que son agua, cloacas y pavimento. Nos estamos convirtiendo en una ciudad de calles de tierra porque la ciudad sigue creciendo y no se hace nuevo asfalto”, analizó el odontólogo José María Álvarez y señaló que se deberían hacer obras de pavimento desde el municipio, pero con el aporte del vecino.
José María Álvarez nació en Lobería, pero cuando tenía meses de vida su familia se trasladó a Necochea. Hizo el servicio militar y, si bien no le tocó ir a Malvinas, estuvo movilizado por la guerra en Tierra del Fuego. Estudió Odontología en la Universidad de La Plata y, al recibirse, regresó a Necochea. Trabajó ad honorem dos años en el Hospital Irurzun de Quequén y luego ingresó como ondontólogo en el Hospital Dr. Emilio Ferreyra, donde ya lleva 35 años de trabajo, actualmente como jefe del servicio. Paralelamente siempre tuvo consultorio privado. Además, incursionó en la gestión pública entre 2013 y 2019: fue director del Hospital Ferreyra, secretario de gobierno y subsecretario y secretario de Salud en distintos momentos. Asimismo, fue presidente de la Asociación de Profesionales de la Salud, titular del Círculo Odontológico y ahora delegado del Colegio de Odontólogos de la zona IX.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Consideró que hay que reducir gastos en el municipio para que no siga siendo deficitario y opinó sobre la atención de la salud, el turismo y el casino.
-¿Cómo ves la ciudad?
- La ciudad la veo mucho más ordenada, más limpia, pero lamentablemente tiene los problemas coyunturales que venimos teniendo hace años, que son agua, cloacas y pavimento. Nosotros nos estamos convirtiendo en una ciudad de calles de tierra porque la ciudad va creciendo y no se hace nuevo asfalto. Y para hacer asfalto, primero tienen que pasar el agua y las cloacas y después se necesita un convenio con un banco para que financie a los frentistas. Podríamos utilizar el ejemplo de Lobería, que compró la maquinaria, los empleados son municipales, pero yo creo que el frentista tiene que pagar y para poderles dar 36 cuotas o más cuotas, necesitamos un crédito.
Después, las bellezas de Necochea son indiscutibles. Tenemos una playa extraordinaria, un río de maravilla. No tenemos montaña, pero tenemos médano…
-¿Y se aprovecha todo lo que tenemos?
-No se aprovechan porque todas esas bellezas dependen del clima y para cuando no tenemos un buen momento de clima, nos faltan obras de teatro, algo que había hace muchos años. Éramos la segunda ciudad turística en lo que respecta a la costa atlántica y lo perdimos. Empezó a crecer Valeria del Mar, Pinamar, localidades más cercanas a Buenos Aires y dejaron de venir.
- ¿Y cómo se recupera eso?
- Crecieron otras ofertas, pero eso no quita que podamos recuperar parte de ese turismo. Quizás con más publicidad, con más marketing, con eventos. Yo corrí una carrera en Brasil y el que las organizaba era argentino y conocía Necochea, entonces lo primero que hice fue ofrecerle nuestra ciudad y me dijo: "Tenés todo en Necochea, pero no tenés cómo llegar y cómo alojar a la gente”. No se los puede traer en colectivo desde Buenos Aires y cuando llegan no hay alojamiento. Falta esa infraestructura, si bien ahora ha crecido la oferta de departamentos, sigue faltando el traslado.
Otro de los dramas que yo veo en la ciudad es tener un municipio que sea deficitario de hace muchísimos años. Yo te podría decir casi de cuando empezó la democracia en 1983. Ser deficitarios, te desordena porque para hacer obras siempre se depende de la Provincia o de la Nación. Todo lo que recauda la ciudad se gasta en sueldos, en salud y en recolección de residuos domiciliarios. Después queda muy poco dinero. Y para dejar de ser deficitario, tenemos que estar de acuerdo todos los partidos políticos.
-¿Crees que habría que hacer un ajuste en ese sentido?
-Sí, es fundamental. En salud, se puede hacer. Cuando fui secretario de Salud les ofrecí a los dos ministros de Salud que hubo en aquellos años que se hicieran cargo de un hospital. Y todos me decían que no. Entonces, tenemos que ver nosotros en salud cómo podemos achicar el gran gasto. Somos el único municipio en la Provincia que tiene tres hospitales, más las unidades sanitarias en La Dulce y Santamarina y los centros de salud. Es un dineral terrible que se gasta en salud y, por ahí, no es valorado por la gente.
-¿Y cómo está en este momento la atención en general en el área de salud?
-En el sector privado estamos muy carentes porque tenemos una sola clínica. A su vez, la población se ha empobrecido, entonces se atiende más en la parte pública. Por otro lado, las obras sociales andan mal y, en la parte privada, se cobra un diferencial. No obstante, se va mejorando en la parte de infraestructura, en la aparatología, hay avances y que son muy costosos.
Por ejemplo, se sumó el tomógrafo, pero el día que se rompa, tenemos que hablar de varios miles de dólares y para arreglar algo en el municipio tiene que pasar por diferentes estamentos de la Municipalidad hasta que se aprueba el presupuesto. Eso te lleva 3 meses. No sucedería lo mismo, si se lo hubiese hecho privado a partir de una licitación. El privado se queda con la ganancia de las obras sociales, pero brinda además el servicio para el que no tiene obra social.
- Como funciona el servicio de Hemodinamia…
- Exactamente. Nuestro hospital tiene que funcionar de esa manera porque el municipio no puede pagar esos gastos. Por ejemplo, se podría hacer algo así en el área de Oftalmología. Esta modalidad te permitiría no incorporar más personal a la Municipalidad y, en el caso de que se rompa la aparatología, el privado lo va a arreglar rápido porque tiene que seguir generando.
Otro elemento importante para disminuir los gastos son los empleados. Indudablemente somos muchos. ¿Y cómo podríamos hacerlo sin echar a nadie? No produciendo más ingresos, se jubilan más o menos 50 personas en la Municipalidad por año. En cuatro o cinco periodos, llegaríamos a la cantidad que se necesitan. Además, hay que hacer un reacomodo del personal y sobre todo capacitar.
-Sobre el proyecto para vender el Casino, que se aprobó en el Concejo, ¿qué opinás?
- Indudablemente ya no daba más. Algo había que hacer, el municipio no podía. El error fue cuando la Provincia se lo da al municipio y el municipio se lo queda, pero a hechos consumados, yo creo que la salida es la mano privada. Pero me hubiera gustado más una mano privada por 50 o 60 años para que las tierras sigan siendo del municipio. Una concesión de muchos años, pero no la venta. Es un patrimonio que perdemos y es importante
- Y con respecto al parque, ¿qué opinás?
-Cuando éramos chicos, existía la Asociación Amigos del Parque. En esa época, los alumnos de los colegios iban a juntar semillas de los pinos para hacer los plantines. No sé por qué ahora no se siembra el pino característico de nuestro parque y se coloca. No se sigue forestando la misma especie y los árboles se siguen cayendo, pero el parque es extraordinario.
-¿Y estás de acuerdo en que se hagan intervenciones?
-Solamente donde no hay pinos para que se siembren. Uno va por la avenida 10 hacia los molinos y hay hectáreas sin forestar. Por ejemplo, si quieren poner un camping darles un sector para que lo foresten y que además brinden el servicio. Pueden ser clubes y dar ese tipo de servicios porque para hacer cabañas hay que sacar árboles.
-¿Qué opinión tenés del gobierno de Arturo Rojas?
-Lo veo bastante bien. Manejando bien, lo poco que tiene para manejar. Pero no se está haciendo lo que tiene que hacerse para ser una ciudad importante, que son estas cosas que a veces no se ven: cloaca, agua y pavimento. Yo no digo de pavimentar la avenida 10 o la 91 porque eso lo que tiene que hacer la Provincia o la Nación. Yo creo que hay que volver a las obras de asfalto que se pagan a través del vecino.
-¿Y cómo ves el futuro de la ciudad?
-Yo lo veo bárbaro. Siempre hay un granito de arena que va poniendo cada gobierno que pasa y va mejorando.
De todas maneras, creo que Necochea estaría mucho mejor si Quequén fuera un municipio aparte, pero lo veo difícil. La costa de Quequén también está muy linda, tiene un turismo que gasta más, aunque tiene el problema de la erosión.
Quedan muchos temas pendientes todavía para seguir, pero creo que lo más básicos es trabajar para que no ser un municipio deficitario. No se puede gastar más de lo que se recauda.
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