Jueves 16 de mayo de 1996
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Gestionaban que la Nación mantuviera la Universidad
Pedirían al Ministerio de Educación de la Nación que incorporara a su presupuesto el mantenimiento de la unidad académica
La Universidad Nacional del Centro incluiría los gastos que demandaba el mantenimiento de la unidad académica de Quequén en el anteproyecto de presupuesto 1997 que elevaría al Ministerio de Educación de la Nación.
De esta manera, se iniciarían gestiones oficiales para incorporar la partida de sostenimiento general de la Universidad de Quequén —mobiliario y docentes—, que hasta entonces se encontraba a cargo de la Municipalidad de Necochea.
Se solicitarían audiencias con autoridades nacionales y provinciales, solicitando que el Estado Nacional se hiciera cargo de esos gastos, calculados en 300.000 pesos por año.
El tema había sido abordado en una reunión del Concejo Deliberante en comisión, junto a representantes del consejo asesor universitario, de la unidad académica y de la Universidad del Centro, con sede en Tandil, representada por el secretario de administración, contador José Luis Bianchini.
La necesidad de garantizar una permanencia concreta de la unidad académica había sido abordada en la charla, teniendo en cuenta, además, la baja en la recaudación de la sobretasa a la inspección de los medidores, partida con la que la comuna respondía mensualmente a ese gasto.
No habían participado del encuentro los diputados y senadores nacionales y provinciales invitados, porque ese día sesionaban el Congreso nacional y la Legislatura.
El director de Cultura, Jorge Freitas, había puesto de manifiesto la importancia de que “la Universidad estaba en marcha”, pero había anticipado la presencia de problemas ante la brecha entre los egresos y los ingresos.
Había comentado que “dentro de un año y medio” se agotarían los recursos para el mantenimiento de la unidad. Había planteado como objetivo posibilitar que los alumnos que habían comenzado a cursar ese año finalizaran dentro de seis años las carreras, generando una continuidad en el tiempo.
El director de Finanzas Públicas del municipio, Pedro Izurieta, había informado que se había reducido la recaudación de la sobretasa a los medidores, producto del retiro del mercado de la Usina de Necochea de dos empresas que ahora recibían el servicio de otros proveedores eléctricos.
El saldo de la cuenta era de 74.153 pesos. La recaudación mensual de la sobretasa oscilaba entre 8.700 y los 9.000 pesos y “que dentro de un año y medio se acabarían los recursos”, había anticipado, incluyendo la partida desafectada de 280.000 pesos, la que se incorporaría a medida que el proyecto universitario lo requiriera.
Desde la puesta en marcha de la unidad universitaria se habían llevado gastados 91.597 pesos. De este total, aproximadamente 60.000 pesos se habían utilizado para adecuar el edificio.
El plantel de alumnos era de 181, con 25 profesores, de los cuales 10 provenían de Tandil. La demanda mensual para el sostenimiento de la unidad oscilaba entre 20.000 y 25.000 pesos.
“¿De qué manera podían aunar esfuerzos para que la unidad educativa de Quequén se prorrogara en el tiempo?”, había consultado el edil de la ACT, Dionisio Vallota.
Construcción de un hipermercado
La firma Aragone había comenzado con la construcción de su hipermercado en las dos manzanas que había adquirido en el Barrio Capuchinos de la ciudad, en el marco de un proyecto de expansión comercial de la empresa marplatense en Necochea. Los trabajos preliminares en los terrenos de avenida 75, entre 64 y 66, estaban a cargo de la compañía Bolgeri, que tenía a su cargo la primera etapa del emprendimiento.
Los operarios venían realizando actividades relacionadas con estructuras de hormigón (columnas y vigas), estando contemplada la incorporación de más personal en los días siguientes para intensificar el accionar.
Con equipos pesados se efectuaban movimientos de suelo en la primera de las manzanas, que sería destinada a la playa de estacionamiento, en tanto que en la restante habría más de ocho mil metros cubiertos para el hipermercado.
En el interior del amplio local estarían divididos los rubros mayorista y minorista, previéndose la incorporación de nuevos servicios comerciales, como pesca, náutica y camping.
La sucursal que poseía Aragone en la calle 38, entre 55 y 57, continuaría funcionando como hasta ese momento.
La empresa además estaba definiendo numerosos detalles relacionados con ese emprendimiento, como nuevas modalidades de comercialización en el hipermercado en construcción.
Se incorporaría personal para la atención al público en los distintos sectores y numerosos empleados serían oriundos de Necochea, los que serían convenientemente capacitados.
La decoración era otro de los temas en los que se encontraban trabajando quienes llevaban el proyecto adelante.
Portugal definía el equipo
El director técnico de Mataderos, Julio Roque Portugal, definiría ese día el equipo titular para enfrentar el domingo a Villa Mitre de Bahía Blanca, en el estadio “Panamericano” del Club Rivadavia.
El elenco rojo había realizado fútbol, precisamente en la cancha de Rivadavia enfrentando al dueño de casa, y ese día trabajaría en la misma cancha, realizando también una práctica de fútbol entre titulares y suplentes.
El equipo que el día anterior se había medido con Rivadavia había alistado a Rodolfo Lucifora, luego había ingresado José Luis Ducca; Roberto Clérico, Sergio Portugal, Fernando Lastra y Rodolfo Salto; Luis Del Negro, Jorge Racich, Javier Villanueva y Walter Arana; Héctor Oliva y Arturo Cantón.
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