Isuzu D-Max 2027 estrena un potente motor biturbo de 204 CV
La pick up japonesa presentó en Tailandia una actualización mecánica que incluye un propulsor 2.2 biturbo de 204 CV y una nueva caja automática de ocho marchas.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/10/biturbo.jpg)
La Isuzu D-Max suma una importante novedad mecánica para el año 2027. La pick up estrenó en Tailandia una evolución del motor 2.2 Ddi Maxforce, que ahora incorpora dos turbos y eleva considerablemente sus cifras de potencia y torque.
El nuevo propulsor desarrolla 204 CV y 500 Nm, números que no solo mejoran frente al anterior 2.2, sino que también superan al conocido 3.0 turbodiésel utilizado por la D-Max en distintos mercados. Por ahora, esta mecánica está confirmada para Tailandia, pero su mayor potencia, mejor eficiencia y adaptación a normas de emisiones más exigentes abren la posibilidad de que en el futuro termine reemplazando al 3.0 en otros países.
La principal novedad de la Isuzu D-Max 2027 está debajo del capot. El nuevo 2.2 Ddi Maxforce biturbo diésel entrega 150 kW, equivalentes a 204 CV, y un torque máximo de 500 Nm, disponible entre 1.600 y 2.600 rpm. La incorporación de un segundo turbo permite mejorar la respuesta en diferentes regímenes de funcionamiento y, al mismo tiempo, extraer más rendimiento de una cilindrada menor.
Eficiencia y rendimiento
La cifra de torque resulta especialmente relevante, ya que iguala los 500 Nm que ofrecen otras referentes del segmento con motores de mayor cilindrada. Uno de los datos más llamativos es que el nuevo 2.2 supera al actual 3.0 turbodiésel, que entrega alrededor de 190 CV y 450 Nm. La diferencia confirma una tendencia cada vez más extendida dentro de la industria: reducir cilindrada sin resignar prestaciones gracias a mejoras en sobrealimentación, gestión electrónica y eficiencia térmica.
La evolución no estaría limitada únicamente a las cifras de potencia. Isuzu asegura que el nuevo motor puede mejorar alrededor de un 8% la eficiencia en ruta frente al 3.0, con registros declarados que parten desde aproximadamente 6,5 litros cada 100 kilómetros en determinadas configuraciones. También se mencionan mejoras en prestaciones: el nuevo conjunto sería cerca de un 5% más rápido en la aceleración de 0 a 100 km/h y aproximadamente un 12% más efectivo en recuperaciones entre 80 y 100 km/h.
Otra de las novedades está en las transmisiones. El nuevo motor 2.2 biturbo puede asociarse a una caja automática de ocho velocidades revisada, una transmisión que busca aprovechar mejor el rango de torque y reducir el régimen del motor en ruta. En determinadas versiones de la D-Max también estará disponible una caja manual de seis marchas.