“Hay que trabajar fuertemente la identidad de la ciudad"
Diana Garcés habló de la importancia del patrimonio y destacó la necesidad de planificar, ejecutar y monitorear para lograr avances
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Julieta Moreno
Redacción
“Hay que trabajar fuertemente la identidad, pero con todos los colectivos”, expresó Diana Garcés, al pensar qué Necochea queremos construir y advirtió la importancia como comunidad de recuperar y fortalecer nuestro patrimonio cultural.
En diálogo con Ecos Diarios, la educadora y asesora y coach en imagen dio su punto de vista sobre la ciudad, planteó sus principales preocupaciones, pero también propuso varias ideas para potenciar el lugar donde vivimos.
Diana Garcés nació en la Ciudad de Buenos Aires, pero a los 13 años se radicó en Quequén junto a su familia. Inició la carrera de Veterinaria en la UBA, pero se dio cuenta que no era su vocación y se volcó a la educación. De regreso, comenzó la carrera docente, se formó como maestra de nivel primario y combinó su estudio con distintos trabajos administrativos.
Como docente se desarrolló principalmente en el ámbito rural, donde ejerció su profesión en distintas estancias y escuelas del interior del distrito, desempeñándose no solo como educadora sino también impulsando proyectos comunitarios. Posteriormente, fue directora de varias instituciones educativas, entre ellas la Escuela Nº 5 de La Dulce, la Escuela Nº 31 de Quequén y la Escuela Nº 40. Más adelante se desempeñó durante una década como inspectora de Educación Primaria, tanto en Lobería como en Necochea, y luego en el ámbito regional, estuvo a cargo de la Inspección de Investigaciones Disciplinarias en la Región 20.
Tras jubilarse luego de 28 años en el ámbito de la educación, se dedicó a la capacitación docente. Fundó y desarrolló DMG Capacitaciones Docentes, dedicada a la formación administrativa, legal y pedagógica de educadores que aspiraban a cargos jerárquicos.
Por otra parte, se formó como gestora cultural en la Universidad Nacional de Mar del Plata y, más tarde, se especializó como asesora y coach de imagen integral. Actualmente lidera también un estudio interdisciplinario dedicado al acompañamiento de mujeres líderes, profesionales y emprendedoras.
Elogios y preocupaciones
Al describir la ciudad, lo primero que destacó son sus recursos naturales y productivos. “Los recursos naturales son maravillosos: el mar, el río, el parque, el sector de Las Grutas; el agro, que es el eje sostenedor de esta zona, y el puerto”, enumeró. A eso sumó un aspecto que considera clave: el sistema de salud. Resaltó el trabajo de “los dos hospitales con cooperadoras que hacen todo gracias a la comunidad”, junto a los centros de salud barriales, las unidades sanitarias y el equipo procurador del centro de ablación de órganos (CUCAIBA), que funciona en el Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra, un tema que destacó especialmente como “adherente a la donación de órganos”.
En esa primera mirada, Garcés también puso el acento en el patrimonio histórico, cultural y arquitectónico de la ciudad. Mencionó como ejemplo a la Plaza Dardo Rocha, “fundante”, y la arquitectura que la rodea. También destacó el rol de la comunidad por su “generosidad, solidaridad y altruismo”, valores que —para ella- se evidencian cada vez que hay una emergencia, una inundación o una causa solidaria.
Tras destacar los aspectos positivos, avanzó luego con sus preocupaciones como ciudadana. Uno de los puntos centrales que planteó fue la construcción edilicia en el frente costero. “Me preocupa la excesiva construcción edilicia en el frente costero”, afirmó, aclarando que no se opone al desarrollo, pero pide planificación. “Que se siga construyendo, pero que se gestione y se analice para que las construcciones no se coman los recursos naturales. Los médanos hacen un trabajo de contención”, advirtió. En esa misma línea, defendió el Parque Miguel Lillo como un pulmón verde que debe preservarse. “Es público, es de todos”, señaló, y si bien está de acuerdo con algunas intervenciones, aclaró que deben ser “intervenciones cuidadas e inteligentes”. Para Garcés, el parque “nos está dando el oxígeno” y debe compartirse sin perder una “mirada larga” sobre su cuidado.
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El patrimonio y el
puente Ezcurra
Una de sus propuestas como gestora cultural es realizar una articulación entre el ámbito de la educación, el municipio y la comunidad para desarrollar proyectos turísticos culturales. En este sentido, se refirió a la Plaza Dardo Rocha y su entorno, donde propuso señalizar las casas patrimoniales para que tanto vecinos como turistas puedan conocer la historia de la ciudad mientras caminan. “Eso es una población cuidada”, definió, y lo vinculó directamente con la identidad. Consideró que, si el conocimiento sobre el patrimonio estuviera más difundido, todos podrían apropiarse de esa identidad común. Reconoció el trabajo del área de Patrimonio, pero señaló que es importante la difusión, sobre todo si se involucra al sistema educativo, ya que “desde la educación todo se transversaliza”. Además, consideró que esta iniciativa puede ser una oportunidad económica para ofrecer paquetes turísticos vinculados a circuitos arquitectónicos del centro, la playa o el puerto.
Una de los temas que planteó con preocupación es la necesidad de reconstruir el puente Ezcurra que se cayó durante la inundación de 1980. “Cada vez que paso por el puerto y veo los restos del puente me pregunto de quién será la responsabilidad”, planteó y mencionó a la Nación, a la Provincia, al municipio, al Puerto, a la población. Para Garcés, si se hiciera esa obra se reactivaría todo un sector importante de la ciudad.
Por otra parte, propuso crear una escuela de comercio o bien trabajar con los centros de formación profesional para capacitar a comerciantes y a todos los que se dediquen a la atención al público. “No digo que se atienda mal, pero se podría mejorar”, aclaró y sugirió capacitaciones que incluyan idiomas. Para ella, la atención al público también es una forma de trabajar en el fortalecimiento de la identidad.
Esa idea atravesó buena parte de su reflexión. En este sentido, se preguntó qué quiere ser Necochea: una zona turística, agropecuaria, portuaria, o todo a la vez. “Hay que trabajar fuertemente la identidad”, sostuvo. Y agregó que ese trabajo debe involucrar a todos los colectivos: comerciantes, trabajadores, personas que construyeron y sostuvieron la ciudad. “¿Qué identidad tenemos?, ¿cuál es nuestra tradición?, ¿todos lo sabemos?”, se preguntó, entendiendo que esas respuestas deberían formar parte de una construcción colectiva.
“Algo hay que hacer”
Al referirse al Casino, dijo que tiene una sensación similar a la que le genera el puente Ezcurra. “El Casino me produce lo mismo que el puente”, contó, como un símbolo que “nos está hablando”. Sobre la posibilidad de subastarlo, indicó: “Algo hay que hacer. Mantenerlo así es la nada misma”. Aclaró que no se trata de una responsabilidad de una sola gestión, sino de un problema que se arrastra desde hace años y que, nuevamente, remite a la identidad. “Cuando los problemas son de años, hay algo enraizado que no permite que se movilice”, reflexionó, y señaló que nos tenemos que “sentar entre todos, hablar y desatar los nudos”.
Desde su experiencia como asesora de imagen política, Garcés también analizó la gestión municipal. Consideró que la imagen del intendente Arturo Rojas “es correcta”, con buena oratoria y buena presencia en los ámbitos en los que se mueve. Sin embargo, señaló: “La autoridad se legitima a partir de la gestión, a partir de la acción”, algo que aseguró que es para todos los políticos. En ese aspecto, señaló que los impuestos deben verse reflejados en los accesos a la ciudad, la señalización y el estado de las rutas. Reconoció avances, como el trabajo con los emprendedores, que calificó de “brillante”, pero sostuvo que “falta mucho” y que es necesario “planificar, ejecutar y monitorear”, sosteniendo lo bueno más allá de los cambios políticos.
Para finalizar, Garcés mostró una postura optimista. “No sirve de nada quejarse todo el día”, afirmó, y reivindicó la acción por sobre la queja. A sus 63 años, dijo que elige seguir aportando. “Yo elijo vivir acá, podría haberme ido y sin embargo estoy acá”, señaló. Destacó sus vínculos familiares, su trabajo y su compromiso con Necochea y Quequén. “Amo la ciudad”, expresó, y aseguró que está dispuesta a aportar su granito de arena cada vez que sea necesario.///
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