Hace 77 años se inauguraba el Irurzun
Durante dos décadas la localidad luchó para contar con su propio centro de salud. El vecino José Irurzun donó 50.000 pesos para la construcción del edificio y otros 50.000 para el mantenimiento
JUAN JOSE FLORES
Redacción
El 10 de febrero de 1947 quedó inaugurado el Hospital José Irurzun de Quequén. De esta manera se cumplía un sueño largamente anhelado por los vecinos de esa localidad. Precisamente, el hospital llevaba el nombre de su principal impulsor.
Irurzun había fallecido el 22 de mayo de 1927. Pero antes de morir donó 50.000 pesos para la construcción del edificio y otros 50.000 para su mantenimiento. Pese a ello debieron pasar 20 años para que su idea se materializara.
Los vecinos de Quequén soñaban desde hacía años con la habilitación de un centro de salud en la localidad. A principios del siglo XX, el Hospital Díaz Vélez hacía lo imposible por prestar servicio a los quequenenses, pero no era suficiente.
Por ese motivo, la Unión Vecinal de Fomento de Quequén buscó la manera de aliviar el excesivo flujo de pacientes que concurrían desde la vecina localidad al hospital ubicado en la avenida 42.
A principios de 1933 se habilitó una ala de primeros auxilios que funcionaba de manera gratuita para la población, sostenida con la contribución privada de los médicos, generosos vecinos y con el apoyo de la Unión Vecinal de Fomento.
La atención estaba a cargo de médicos que atendían gratis las consultas. Entre aquellos abnegados profesionales, se encontraban Carlos Acuña, Roberto Ramovecchi, Horacio Ayrolo, José Brun y Juan B. Flores, entre otros.
El servicio era eficaz y cada día aumentaba el número de personas que se acercaba para recibir asistencia.
Pero, con el tiempo la sala fue desbordada por las exigencias de una población en constante crecimiento.
No transcurrió demasiado tiempo cuando la pequeña sala ya había atendido 6.000 personas y la construcción de un hospital se hizo evidente.
Viejo anhelo
Si bien desde la década del 20 la población de Quequén ya trabajaba por tener su propio hospital e Irurzun era un símbolo de esa lucha, fue a partir de mediados del 30 que la Unión Vecinal, los políticos y la gente se organizaron para concretar la creación del nosocomio.
La donación de Irurzun y varios proyectos presentados por el diputado nacional Carlos Alberto Pueyrredón, dieron impulso al proyecto.
En una carta dirigida al presidente de la Unión Vecinal, Hipólito Sarasíbar, el diputado le informaba que había conseguido la inclusión en el presupuesto nacional del año 1933 de una partida de 20.000 pesos para aquella otra y otra suma similar para 1934.
En tanto, los vecinos reunieron otros 40.000 pesos. De esa forma, ya se contaba con 180.000 pesos para comenzar. Mientras que el vecino José María Loydi donó los terrenos donde sería construido el edificio.
Sarasíbar, presidente de la entidad fomentista, donó una manzana para que se construyera una fábrica de ladrillos que serían destinados a la obra. Se estimaba que se necesitarían un millón de ladrillos para poder levantar el edificio.
Por su parte, Manuel del Río se comprometió a colaborar con la arena que fuera necesaria y otro vecino de apellido Bosisio puso a disposición los camiones para transportar los materiales.
La comitiva
El 19 de octubre de 1935 el diputado Pueyrredón llegó a Estación Quequén junto al intendente de Lobería, Manuel Raggio, y el ingeniero Juan José Mosca, de la Dirección de Arquitectura de la Nación, quien se haría cargo de la construcción de la obra.
En la estación los esperaba una importante cantidad de público de autoridades nacionales, provinciales y municipales.
La delegación partió en una caravana de vehículo hacia el lugar donde iba construirse el hospital, en la actual calle 541. Allí se realizaron pruebas de terreno para probar la calidad y solidez del terreno.
La obra comprendería un edificio de grandes proporciones y varios cuerpos, según los planos.
El primer director
El 29 de mayo de 1945, por iniciativa de la Dirección de Salud Pública, el Ministerio del Interior dio curso al decreto que designaba al doctor José Brun como director del nuevo hospital.
Luego de recibir instrucciones de la Dirección de Salud Pública, Brun regresó a Necochea y se hizo cargo del hospital.
Su tarea inmediata consistió en realizar los preparativos para colocar al nuevo hospital en funcionamiento.
El nombramiento fue recibido con alegría por la población de Quequén y Necochea, ya que Brun era un profesional de reconocida honorabilidad y que había desarrollado su trabajo con probada vocación de servicio, en muchas oportunidades en forma gratuita y solventando los gastos de su propio bolsillo.
La inauguración
La esperada inauguración del hospital de Quequén se realizó el 10 de febrero de 1947. La ceremonia fue presidida por el gobernador de la Provincia, Domingo Mercante, y por el secretario de Salud Pública, Ramón Castillo.
También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Cursak, el diputado Bressa y otros altos funcionarios.
El emotivo acto comenzó a las 10.45, con la bendición del edificio. Luego se entonaron las estrofas del Himno Nacional y luego hizo uso de la palabra el doctor Castillo.
En su discurso hizo una breve referencia a la construcción del hospital, mencionó la generosidad del autor ideario y primer benefactor, José Irurzun, y elogió su honorable personalidad.
También se refirió a la familia Loydi, a la acción del diputado Pueyrredón y a todas las personas que contribuyeron para llevar adelante la importante obra.///
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