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Es de público conocimiento el conflicto entre transportistas autoconvocados y dadores de carga. Sin embargo, hay una voz que no está siendo escuchada: la del productor agropecuario, quien genera la riqueza genuina a partir del esfuerzo, la inversión y el riesgo asumido día a día.
Desde el campo nace toda la cadena: exportación, transporte, comercialización y servicios portuarios. Nada de esto existe sin el trabajo previo del productor. Y cuando ese circuito se interrumpe, el impacto deja de ser sectorial para transformarse en un problema de toda la comunidad.
Cada barco en espera cuesta 30.000 dólares por día. Ese costo termina reflejándose en la pizarra de Quequén, con una menor cotización de los granos. Es decir: menos ingresos para el productor, menos fletes, menos dinero circulando y menos consumo en la economía local.
Según la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, el aumento acordado fue del 10,5 %. No se discute la legitimidad de los reclamos en un contexto difícil. Pero también es cierto que, a nivel local, se mencionan propuestas de entre el 14 % y el 17 %, con un ajuste reciente en febrero.
Por eso resulta difícil entender por qué un conflicto de resolución posible sigue escalando y perjudicando a todos. Todo indica que hay interferencias que no buscan una solución, sino que agravan la situación.
Nuestra comunidad es privilegiada por contar con Puerto Quequén. Es una herramienta estratégica que debe ser cuidada con responsabilidad y mirada de futuro.
Durante más de un año, con esfuerzo, trabajo y compromiso de todos los actores, se logró algo fundamental: equiparar la pizarra de Quequén con la de Rosario. Ese avance significó el ingreso de decenas de millones de dólares adicionales para toda la región. Fue un logro concreto, fruto del esfuerzo colectivo.
Hoy, este conflicto absurdo amenaza con tirar todo eso por la borda.
Se pierde lo construido.
Se retrocede.
Se castiga a toda la comunidad.
Y volvemos a una realidad que creíamos superada:
un puerto sucio.
Enrique Pérez Decontardi - Productor independiente
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