Escolleras: la historia de una monumental obra portuaria
Fueron construidas en la segunda década del siglo pasado. Su función y el alargamiento de la de Necochea a través de los años
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/escollera.jpeg)
RAÚL JÁUREGUI
Redacción
Las escolleras de Puerto Quequén fueron el tema central de la columna histórica, que cada miércoles forma parte del programa radial “Desde temprano”, por Ecos Radio.
En primer término, se dio cuenta que como una necesidad imperiosa para el Puerto, las escolleras se construyeron a partir de mediados de la segunda década del siglo pasado, con la función de romper la ola, y que llegue sin fuerza al antepuerto. En definitiva, fue una obra de protección náutica, para mejorar la seguridad del ingreso y salida de los barcos
Si bien las dos escolleras determinan el canal que conduce al sector de muelles operativos del Puerto hay una clara diferencia en el largo de ambas: la de Quequén y 1.600 metros la de Necochea. ¿La razón? El notable predominio de la ola del cuadrante sudoeste, es decir impactando sobre la estructura del lado necochense.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/una_vista_de_las_escolleras_hace_varias_decadas_sin_construcciones_en_el_sector_portuario.jpeg)
Cómo se construyeron
La construcción de las escolleras fueron empezadas a partir del año 1911 y el certificado final de obra se emitió en 1922, motivando la visita del presidente de la nación, Marcelo Torcuato de Alvear.
El proyecto de estas mejoras y otras obras de importancia había sido firmado en 1908 por el entonces presidente José Figueroa Alcorta y la obra se licitó en 1910, adjudicándola a la empresa francesa Grandes Trabajos, de Marsella.
Seguidamente se explicaron detalles de cómo se construyó a partir de 1911 esta monumental obra en el estratégico lugar de la desembocadura del río y su encuentro con el mar
La piedra fue traída en tren desde la cantera Los Pinos, en Balcarce y depositada en Quequén, precisamente en la parte delantera, calle por medio, del hotel del mismo nombre, donde hoy existe una playa de camiones.
Allí también se montó el obrador para elaborar los bloques enormes de hormigón que hoy podemos ver; y que también fueron cruzados en tren para levantar la escollera necochense, atravesando un puente construido a tal fin en el sector el actual muelle 1.
El mismo tenía una característica peculiar: era de tramo giratorio, para no impedir el paso de los pailebotes, especies de veleros de grandes dimensiones que por entonces transportaban distinto tipo de mecaderías, llegando hasta el llamado muelle de Abásolo, ubicado a la altura de 10 y 59.
En una primera etapa se arrojaron piedras al mar en ambos lados donde se ubicarían las escolleras. De esta manera se hizo el camino de ambas, nivelándose luego arriba con la colocación de los bloques de hormigón.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/emblematica_la_enorme_grua_titan_fue_clave_en_la_construccion_de_la_escollera_necochense.jpeg)
La de Necochea en tres etapas
En el caso de la escollera de Necochea, identificada primero como Oeste y hoy Sur, su construcción y ampliación se ejecutó en tres etapas. La primera, junto a la de Quequén a partir de 1911 y a cargo de la mencionada empresa francesa.
Entre 1948 y 1952, bajo la tutela de una constructora alemana se concretó la extensión de 800 a 1.250 metros. La obra fue realizada con el mismo sistema que la primera vez, esta vez utilizando para cruzar las piedras y bloques un puente ubicado donde luego se construyera el derrumbado puente Ezcurra.
Finalmente, y cumplimentando un plan propuesto ya en el año 1924 de tener un total de 1.600 metros de extensión, entre 2004 y 2007 la empresa española Dycasa concretó el total de la extensión actual.
Debido al avance de los sistemas de construcción, los bloques cuadrados de cemento fueron remplazados por los llamados Core Loc, estructuras creadas en los 90 como rompeolas y que se pueden ver una encastradas una con la otra en la zona delantera de la escollera y sus laterales. En el caso de los ubicados aguas abajo su disposición fue guiada por buzos especialistas en estos trabajos.
En cuanto al morro de la punta, está montado sobre suelo marino, con una profundidad de unos 16 metros.
Para inaugurar esta ampliación, el 4 de marzo de 2008 arribó a la ciudad la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que estuvo acompañada en el palco montado en la rambla municipal por el gobernador Daniel Scioli, el intendente Daniel Molina y el desaparecido dirigente de la Uatre y figura clave para lograr que se hiciera la extensión de la escollera: Gerónimo Venegas.
La grúa Titán
Si hay un distintivo de la construcción de las escolleras y que aparece en antiguas fotos, es la grúa Titán que fue vital en la concreción de la gigantesca obra desde 1911.
La Titán, imponente, fue traída desde Francia luego de haber trabajado en la construcción del puerto de Marruecos y a partir del 48 participó de la primera extensión de la escollera necochense.
La misma permanecería en la escollera necochense hasta el año en 1974, en que fue desmantelada. Una estructura y símbolo de la mecánica, que llegó a ser postal de la ciudad.
La de Quequén con recorte
Durante la columna radial también se apuntó un aspecto que algunos no recuerdan: la escollera quequenense en principio tuvo 575 metros y a comienzos de la década del 30 fue acortada en unos 30 metros, para corregir el desmoronamiento de su morro ante los embates del mar.
En forma complementaria y de manera de bajar la altura de las olas ingresantes al Puerto, por ese tiempo se construyó el espigón que hoy utiliza la Prefectura Quequén y que se montó bajo idea del ingeniero Juan Carlos Erramuspe, quien era el jefe de obras en el Puerto y que venía de capacitarse en un congreso celebrado en Bélgica.
En más de una oportunidad se ha deslizado la posibilidad de acortar aún más la escollera, de lo cual no ha habido más novedades.
Transformándola en un nuevo atractivo turístico, en noviembre de 2019 y con aportes del Consorcio portuario, se inauguró un mirador con luz nocturna y la repavimentación de los 540 metros de extensión.
La columna completa se puede escuchar en el Spotify de Ecos Radio.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión