“Es hora de adaptar el mundo a la diversidad y a la mirada del niño”
Se indicó en el marco del Día Mundial de Concientización sobre el Autismo
ROCÍO MAGALÍ SÁNCHEZ
Para Ecos Diarios
Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, una jornada que busca sensibilizar a la sociedad y promover la inclusión de las personas con autismo en todos los ámbitos. En este contexto, especialistas y educadores destacan la necesidad de mirar más allá del diagnóstico y reconocer a cada persona con autismo en su singularidad.
Juan Cruz Chiarle, médico especializado en psiquiatría infanto juvenil indicó que en los últimos años se ha avanzado muchísimo ya que “se detecta tempranamente porque tenemos las herramientas para hacerlo y también porque se ha educado mucho más a la comunidad y eso fue fundamental porque los padres pueden empezar a sospecharlo y los profesionales de la salud empezar a tratarlo”.
Y agregó: “En la actualidad tenemos un índice que señala un caso cada 36. Pero más allá de la estadística, el enfoque de tratamiento también ha ido cambiando. Pasó de ser un diagnostico netamente médico a abordajes más comunitarios. Hoy en día sostenemos la idea de que es toda la sociedad la que está involucrada en el tratamiento”.

El acompañamiento como pieza clave
Por su parte, Magdalena González, profesora de Educación Física especializada en psicomotricidad y natación adaptada, trabaja con niños y adultos con autismo desde hace más de una década. Su enfoque se basa en la independencia y en la adaptación progresiva al medio acuático. “La pileta es un espacio elegido por la mayoría de los chicos con autismo, donde pueden disfrutar y conectar de una manera especial. Mi objetivo es que logren independencia en el agua y que puedan integrarse con sus pares", explicó.
Para González, el acompañamiento a las familias es clave: "No trabajo de manera aislada en la pileta. Me involucro en la vida de los chicos, dialogo con sus familias y acompaño procesos como la recepción del diagnóstico o la transición entre escuelas". Además, destacó que el 2 de abril es una oportunidad para visibilizar y promover cambios en la sociedad: "No se trata de poner etiquetas, sino de comprender y respetar las necesidades de cada persona".
Desde el ámbito escolar, Paula Vuarrier, directora de la Escuela de Educación Especial 502, resaltó la importancia de reconocer el autismo desde una perspectiva de derechos. "Enseñamos desde la pluralidad, acompañando las trayectorias de niños, niñas y jóvenes. Valoramos el acompañamiento de las familias, porque en ese intercambio también aprendemos", expresó.
Asimismo, subrayó el desafío de repensar los tiempos y espacios en las escuelas para favorecer la inclusión: "Detectar las formas de comunicación y expresión nos desafía como docentes, pero también nos permite desplegar nuestra vocación".
Y añadió: “percibir los sentires, la expresión de cada alumno y alumna desafía a cada uno de los miembros del equipo docente y allí es donde se despliega el compromiso con la tarea de enseñar”.

Indicadores
A la hora de realizar un diagnóstico sobre autismo hay indicadores que pueden señalar que se puede estar frente a un caso con esta condición: “Las principales alertas del desarrollo son: falta de sonrisa social, no mirar a los ojos, no balbucear, tener retraso en la adquisición del lenguaje o perder el lenguaje adquirido, no señalar para mostrar o compartir interés, no responder al nombre, falta de juego simbólico, reacciones inesperadas frente a estímulos, entre otros”, explicó Chiarle.
“Por eso es tan importante que todos los actores sociales estén informados. Porque frente a indicadores como estos se puede realizar un diagnóstico y tratamiento más rápido. Todavía falta mucho, se necesita más difusión y sobre todo falta atacar con lo que son los factores de riesgo”, puntualizó el especialista.

Y añadió: “El gran problema que estamos teniendo son las pantallas, que es un tema sobre el cual tenemos que seguir educando. Hoy en día lo que estamos viendo son niños y niñas menores de edad muchísimas horas frente a pantallas y todavía no hay conciencia del daño que producen. Son un tiempo dedicado al vacío que debería ser usado para el estímulo, para el juego, para la interacción en naturaleza, para el deporte y sin embargo es un momento que no contribuye para nada con el neurodesarrollo y que, además, son especialmente nocivas para condiciones como el autismo”.
Entre los efectos negativos que producen las pantallas en los niños y niñas se encuentran los trastornos del sueño, la falta de concentración, problemas para desarrollar el lenguaje una mayor irritabilidad y menos tolerancia a la frustración entre otros.
Chiarle también mencionó que en Necochea falta mayor oferta de actividades inclusivas que permitan la integración de niños con autismo.
A nivel global, el Día mundial de la concientización sobre autismo invita reflexionar sobre la importancia de generar espacios de inclusión y comprensión.
“El gran desafío es enseñar desde la mirada del niño, respetando sus tiempos y necesidades. No se trata de adaptar a los chicos al mundo, sino de adaptar el mundo a la diversidad", concluyó González.
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