Enrique Piñeyro recuperará una cifra millonaria y la donará al hospital Garrahan
La Justicia falló a favor del actor y piloto en un litigio por el Aporte Solidario y Extraordinario, por lo que el Estado deberá devolverle más de 9.300 millones de pesos que serán destinados a la institución pediátrica.
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal falló a favor del actor, director y piloto Enrique Piñeyro en el marco de un litigio iniciado por el pago del Aporte Solidario y Extraordinario, establecido en 2021 durante la administración del entonces presidente Alberto Fernández.
Tras la resolución, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex-AFIP) deberá devolverle al empresario la suma de 9.377.809.747,37 pesos. Según consta en una escritura pública, Piñeyro formalizó su intención de donar la totalidad de los fondos recuperados a la Fundación Garrahan.
El monto final que recibirá el actor será superior, ya que se le adicionarán los intereses correspondientes por el tiempo transcurrido desde los ingresos originales hasta su devolución. En 2021, Piñeyro había pagado el tributo bajo protesta, presentando una acción declarativa de certeza al considerar que la medida era arbitraria e inconstitucional.
Quiero que los impuestos vayan a donde tienen que ir: a la salud, la educación y la nutrición.
Al explicar su decisión de donar el dinero, el empresario cuestionó el desfinanciamiento que atraviesa el hospital Garrahan. Al respecto, señaló:
Les doy el dinero porque esta desfinanciación al Garrahan y la universidad pública al menos me permite redireccionar un impuesto a donde más se necesita. El hospital de pediatría debería cuidarse como un tesoro.
El actor también aprovechó para criticar la política fiscal de los distintos gobiernos, a los que acusó de degradar el tributo y recurrir a blanqueos constantes.
Como ciudadano, ¿por qué no puedo estar en políticas fiscales sólidas y transparentes?, cuestionó Piñeyro, quien insistió en que la ciudadanía tiene derecho a reclamar que los impuestos se destinen a áreas esenciales como la salud y la educación en lugar de ser utilizados para paliar crisis económicas coyunturales.