Emprendimientos que buscan recuperar el turismo premium
Luego de décadas sin contar con infraestructura para visitantes de alto poder adquisitivo, han surgido proyectos de lujo para ellos
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JUAN JOSE FLORES
Redacción
En las últimas décadas, Necochea pasó de ser el segundo balneario más importante de la costa atlántica a posicionarse como uno de los destinos más baratos para pasar las vacaciones.
A principios del Siglo XX tanto Quequén como Necochea contaban con establecimientos hoteleros de lujo que atraían a familias ricas a pasar larguísimas vacaciones en la ciudad.
Ese turismo “premium” fue desapareciendo con el paso de los años y en la última década la mayoría de los visitantes sólo se quedan un fin de semana o unos días.
Pero esa tendencia no sólo se debe a los cambios de hábito y a la inestable economía nacional, también obedece a una realidad: la falta de infraestructura para recibir a un turista que exige servicios de lujo.
Por iniciativa privada, eso comenzó a cambiar en los últimos cinco años, cuando algunos emprendimientos inmobiliarios empezaron a contemplar dar respuesta a la falta de servicios “premium”.
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Un nicho premium
“En los últimos cinco o seis años, Necochea ha experimentado un cambio importante en la oferta de alquileres premium. Antes era muy incipiente, pero recientemente se han abierto varios complejos de primera línea que brindan un alojamiento de alta gama”, explicó el economista Gabriel Vázquez, que ha impulsado varios desarrollos inmobiliarios.
Se trata de edificios y complejos que incorporan servicios hasta hace poco inusuales para el mercado local: “Son complejos que cuentan con piletas de natación climatizadas, en algunos casos cubiertas para los días de mal tiempo o fuera de temporada, gimnasios y departamentos con los mejores equipamientos. Ya se está consolidando una oferta turística premium que no es solo para el verano, sino para gran parte del año”.
La apuesta, en este sentido, apunta a desestacionalizar la demanda y atraer a un público dispuesto a pagar por calidad y confort.
Los valores de estos alquileres reflejan ese posicionamiento, aunque, según Vázquez, siguen siendo competitivos en comparación con otros destinos del país.
“Si bien para Necochea son precios que pueden parecer altos, en relación con otros destinos comparables estamos en niveles mucho más bajos. El piso para un monoambiente es de 120.000 pesos por día.
Los departamentos de dos ambientes oscilan entre 150.000 y 190.000 pesos, dependiendo de la vista al mar”, detalló.
En el segmento superior, los valores se elevan: “Los tres ambientes, que son semipisos de más de 100 metros cuadrados con baños en suite, se ubican en los 250.000 pesos por día”.
Y precisó que en Quequén, “hay departamentos muy puntuales de tres dormitorios que pueden llegar a los 300 dólares”.
Se trata de unidades pensadas para un perfil de turista con alto poder adquisitivo, que busca experiencias exclusivas y estadías prolongadas.
Sin embargo, el propio desarrollador advierte que el crecimiento del segmento premium se da sin una política pública que lo acompañe. “Lamentablemente, no tenemos el acompañamiento de una estrategia turística que apunte a este sector. Trabajamos con un público que viene con camionetas de gran valor para disfrutar de la naturaleza, y vienen a pesar de nosotros, no porque los traigamos con una estrategia clara. Si Necochea coordinara la oferta y nos preguntara qué necesitan nuestros clientes para quedarse más tiempo, todo funcionaría mejor”, señaló.
Pagar por calidad
Desde el sector inmobiliario, el martillero Sebastián Sarasibar coincide en que la oferta de mayor calidad se concentra principalmente del otro lado del río.
“El nicho más fuerte de propiedades exclusivas se encuentra en Quequén, especialmente en la costanera, gracias a los desarrollos que se han vinculado en los últimos años. También existen opciones en barrios cerrados como Médanos en Necochea o Quequén Chico”, indicó.
En términos de valores, Sarasibar precisó que “los precios de alquiler oscilan entre 100 y 150 dólares por día para departamentos, mientras que las viviendas más amplias se sitúan entre los 300 y 400 dólares diarios”.
A diferencia del turismo masivo, este segmento se caracteriza por una alta fidelidad: “Existe mucha fidelidad en este segmento; hay propietarios que reciben a las mismas familias desde hace décadas”.
Para el martillero, la expansión reciente del mercado premium no es casual.
“Durante muchos años no se realizaron desarrollos de calidad premium y contábamos con departamentos de 40 años equipados con lo que sobraba de una casa. El cambio de normativa en 2018 permitió que se hicieran nuevos complejos sobre la costa, lo que potenció el sector de alta gama”, explicó.
El rol del Estado
No obstante, Sarasibar advierte que el crecimiento de la oferta privada choca con limitaciones estructurales que dependen del Estado.
“A Quequén le falta consolidar su infraestructura. El Estado debe aportar servicios básicos como agua y cloacas, además de fomentar la instalación de entidades bancarias u oficinas para que los residentes no tengan que trasladarse a Necochea para cada trámite”, sostuvo.
El diagnóstico se amplía a toda la ciudad. “Necochea necesita un plan urbano abarcativo. Seguimos bajo una ordenanza de hace 45 años, con una realidad totalmente distinta a la actual. No podemos depender de soluciones aisladas o esperar que el Casino sea la solución a todos los males; sin un norte claro, la ciudad no va a crecer”, afirmó.
Y agregó: “Tenemos una crisis de identidad recurrente. Seguimos discutiendo si somos una ciudad turística o una que depende exclusivamente del campo con playa. Como no tenemos un norte, no hay un plan de turismo desarrollado”.
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