El riesgo país supera los 600 puntos y complica el acceso a mercados internacionales
El indicador de JP Morgan alcanzó los 640 puntos básicos en una jornada marcada por la volatilidad externa y la incertidumbre política, lo que aleja las posibilidades de financiamiento para el Gobierno.
El riesgo país de Argentina alcanzó los 640 puntos básicos este jueves, en un contexto donde los bonos en dólares no lograron revertir la presión ejercida por el alza en las tasas internacionales. Este nivel de riesgo aleja la posibilidad de que el país regrese a los mercados internacionales, un objetivo que el equipo económico se había fijado para el inicio de 2026.
El indicador elaborado por JP Morgan registró un máximo intradiario de 655 puntos a principios de octubre, marcando su valor más alto en 11 meses. En esta dinámica influyó el descenso en la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que se situó en 5,05% anual para la emisión a diez años, aunque hacia el mediodía la baja se moderó al 5,09 por ciento.
Entre los factores que explican este escenario se encuentran la percepción de mayores desafíos para que el Estado cumpla con sus compromisos financieros, la incertidumbre política ante las elecciones presidenciales de 2027 y un entorno internacional adverso. En julio, el riesgo país había tocado un piso de 402 puntos básicos, un umbral no visto desde 2018 que permitía al gobierno del presidente Javier Milei proyectar financiamiento a tasas accesibles.
La visión de los especialistas
El economista Gustavo Ber analizó la situación actual de los activos argentinos:
Esta dinámica resulta inoportuna y dificulta el acceso incluso al financiamiento doméstico en dólares, dado el rendimiento extremadamente elevado del AO29. Ni siquiera el resultado positivo de la licitación en pesos de ayer logra calmar demasiado los ánimos de los inversores, más allá de captar una sólida demanda y lograr retomar la extensión de plazos tras las elecciones.
En el mercado local se observa una marcada diferencia entre los títulos que vencen antes y después de los comicios. Mientras el bono AO27 ofrece un rendimiento inferior al 3% anual, el AO28, con vencimiento posterior, rinde por encima del 10 por ciento. Los inversores prefieren activos de corto plazo para evitar el riesgo electoral.
Ante este panorama, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que evalúa alternativas para obtener financiamiento. Desde Tailandia, donde participa de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional, el funcionario planteó la posibilidad de utilizar fondos habilitados mediante el swap de monedas con el Banco Popular de China para el pago de importaciones.