El puente del puerto, una necesidad vigente
Se cumplirán 46 años de la caída del Ezcurra, una vía de comunicación aún necesaria para quequenenses y necochenses
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JUAN JOSE FLORES | Redacción
En los últimos días, debido a las obras de gas que se realizan en Quequén, el tránsito en el puente Dardo Rocha se vio dificultado y el Colgante volvió a concentrar todo el movimiento de vehículos del núcleo urbano.
En días como estos queda en evidencia la falta que le hace a la ciudad un tercer puente y cómo esto podría impactar en la vida cotidiana de necochenses y quequenenses.
También revela una deuda de los gobernantes con la población: un puente en el puerto. Ese rol lo cumplió hasta abril de 1980 el Ezcurra.
Este año, en diciembre, se cumplirán 46 años de la inauguración del puente Dardo Rocha, que fue levantado como una estructura logística provisoria, hasta que se reconstruyera el Ezcurra, al que nunca sucedió.
El puento provisorio
“Un sostenido ritmo se nota en las obras correspondientes al nuevo puente Ignacio Ezcurra que nace en la calle 26 para desembocar en la avenida San Martín”, señalaba un artículo publicado por Ecos Diarios en octubre de 1980, hace 45 años.
En esos días finalizaba el montaje del puente que iba a reemplazar al Ezcurra, de allí que el artículo lo llamara de tal forma y no Dardo Rocha, como sería denominado más tarde.
“Ya se ha dado término al montaje de la estructura de la vía de enlace que demandara una inversión aproximada de 7 millones de dólares. También se conoció la decisión del gobierno provincial por la cual se adjudica una nueva partida de fondos para el puente como crédito adicional, ya que su extensión total ha sido llevada a 240 metros”, añadía el artículo.
La construcción del puente se había realizado con una urgencia debido a la necesidad de la ciudad y de la estación portuaria de contar con una vía de comunicación alternativa al Puente Colgante, el único que había permanecido de pie tras las inundaciones de abril y mayo de 1980.
Por ese motivo, la inauguración del puente fue todo un suceso. Más de 2.000 personas asistieron al acto inaugural, realizado finalmente el 13 de diciembre de 1980.
La ceremonia contó con la presencia del administrador general de Vialidad de la Provincia, ingeniero Luis Luna, el intendente Alberto Percario, autoridades militares, de prefectura, policiales y civiles.
Debido a la cantidad de público presente, las autoridades no pudieron recorrer el puente, como estaba previsto.
La gran inundación
Las lluvias comenzaron el 20 de abril sobre gran parte del territorio de la Provincia de Buenos Aires. En unos días, las intensas lluvias registradas en la región sobrecargaron el cauce del Río Quequén y provocaron la más grande inundación de la que existe registro.
Los momentos de mayor dramatismo se vivieron el 29 de abril, cuando los puentes Ezcurra, Ferroviario y Negro cayeron ante el arrollador paso de las aguas y el número de evacuados llegó a los 600 en Necochea y Quequén. En la región, Lobería, Juan N. Fernández y Claraz habían quedado aislados y La Dulce se encontraba parcialmente inundado.
La crónica publicada al día siguiente por Ecos Diarios, brinda una ligera idea de los fenómenos producidos por la crecida. “El dramático momento vivido, cuando la parte central del puente carretero Ignacio Ezcurra cayó destrozada por el empuje avasallador de la corriente que generaba el paso del río Quequén, fue prácticamente inenarrable”, señala la nota.
“No fue solamente el impacto de su caída, lo que generó la tristeza y el desánimo entre todos los que presenciaron la tragedia que sucediera a las 16.30 aproximadamente, sino la terminación de un largo sueño que comenzó el 20 de diciembre de 1969, cuando fuera habilitado el tránsito”, agrega.
Nombre de periodista
El puente Ignacio Ezcurra fue inaugurado el 26 de junio de 1971 y tenía como particularidad una curva en el extremo del lado quequenense.
La curva se debía a la adaptación que se realizó para poder utilizar la estructura del anterior puente de ferrocarril.
Además, el puente presentaba cierta inclinación para que por debajo pudieran pasar barcos de mediana escala.
Se le impuso el nombre de Ignacio Ezcurra en homenaje al periodista del diario La Nación desaparecido en la guerra de Vietnam.
Fue el último puente del puerto. Las inundaciones de 1980 provocaron su caída.
Durante los 10 años que estuvo en servicio, el Ezcurra agilizó el tránsito entre la zona balnearia de Necochea y Quequén y se convirtió en parte de un circuito turístico que, tras su destrucción, nunca fue recuperado.
El puente Dardo Rocha, construido luego de la inundación, no pudo cumplir con el mismo rol, ya que para ir de la zona balnearia necochense hasta la costa de Quequén se requiere realizar varios kilómetros por distintas calles de la ciudad.
Con la caída del Ezcurra finalizó la historia de los puentes del puerto, que anticiparon durante años la comunicación entre sectores importantes de Necochea y Quequén.
El nuevo puente
El puente que reemplazó al Ezcurra no se construyó en el puerto, sino a varios cientos de metros de distancia. A pocos días de finalizada la inundación, el mismo gobernador de facto Ibérico Manuel Saint Jean visitó la ciudad y dio a conocer su intención de construir con urgencia una nueva vía de comunicación entre Quequén y Necochea.
Para mediados de mayo la Dirección de Vialidad de bonaerense ya había adjudicado la construcción del nuevo puente a la firma Cometarsa y Asociados y la intención era inaugurarlo para el 5 de octubre de ese mismo año.
El 19 de octubre, Ecos Diarios informaba que “con la instalación de la última viga que completa el sector de rodamiento han quedado concluidos los trabajos de montaje del puente”.
El mismo artículo señalaba que “la obra unirá las ciudades de Necochea y Quequén y servirá para normalizar la referida comunicación, interrumpida por la destrucción del puente Ignacio Ezcurra, a raíz de las devastadoras inundaciones, las que solamente dejaron en pie al antiguo Puente Colgante”.
A pesar de que los necochenses querían que el nuevo puente llevara el mismo nombre que el anterior, finalmente se decidió nombrarlo Dardo Rocha, en homenaje al gobernador que impulsó la fundación de nuestra ciudad. Sin duda, el puente nunca reemplazó al Ezcurra, cuya ausencia aún se sufre.///
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