El posible fin del “impuesto al lujo” mantiene en pausa al mercado automotor: qué autos podrían bajar de precio
La reforma que debate el Senado incluye la eliminación del impuesto interno a los 0 km. El sector espera una baja de hasta 25% y el mercado premium está prácticamente frenado desde diciembre.
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El posible fin del “impuesto al lujo” mantiene en pausa al mercado automotor: qué autos podrían bajar de precio
La reforma que debate el Senado incluye la eliminación del impuesto interno a los 0 km. El sector espera una baja de hasta 25% y el mercado premium está prácticamente frenado desde diciembre.
El Gobierno nacional intentará avanzar este viernes con la aprobación de la reforma que será tratada en la última sesión extraordinaria del Senado y que, además de cambios laborales, contempla un punto clave para el sector automotor: la eliminación del impuesto interno que grava a determinados autos 0 kilómetro.
La medida podría generar una fuerte reconfiguración de precios en los vehículos de alta gama y también impactar indirectamente en SUV, pick-ups y modelos ubicados en segmentos intermedios.
Qué autos pagan hoy el impuesto interno
Actualmente, los vehículos con precios superiores a $103.000.000 continúan alcanzados por una carga impositiva del 18% adicional, lo que eleva su valor final por encima de los $120.000.000.
Aunque este grupo representa apenas cerca del 1% del mercado, su eventual eliminación podría provocar un efecto dominó en toda la estructura de precios.
El antecedente más cercano fue la modificación aplicada en febrero de 2025, cuando el Gobierno suspendió la escala 1 del tributo y redujo al 50% la alícuota de la escala 2, lo que alivió la presión fiscal sobre varios modelos.
Impacto directo en SUV y segmentos intermedios
Uno de los segmentos que seguramente deberá revisar valores es el de los SUV medianos y grandes (C-SUV y D-SUV) más caros del mercado, actualmente ubicados entre $80.000.000 y $100.000.000.
Si se elimina el impuesto, los vehículos que hoy superan los $125.000.000 podrían bajar significativamente de precio y pasar a competir directamente dentro de esa franja, obligando a reajustes comerciales para mantener competitividad.
Este reacomodamiento también podría alcanzar a versiones tope de gama de pick-ups medianas, especialmente aquellas con caja automática, tracción integral y alto nivel de equipamiento, cuyos valores llegan actualmente hasta los $105.000.000.
Un mercado premium prácticamente paralizado
La expectativa por la posible eliminación del impuesto generó un fenómeno poco habitual: la paralización del mercado premium desde diciembre.
Ante la posibilidad de una baja de precios estimada entre 15% y 25%, muchos compradores decidieron postergar operaciones a la espera de la sanción de la ley. Inicialmente se esperaba su aprobación antes de fin de año, pero la postergación hacia las sesiones extraordinarias extendió la pausa comercial por al menos dos meses más.
Frente a este escenario:
- Algunas marcas ofrecieron descuentos cercanos al 10% para sostener ventas.
- Otras directamente optaron por no nacionalizar vehículos ya arribados al país, dejándolos en depósitos fiscales hasta conocer el resultado legislativo.
Si la reforma no se aprueba en las próximas horas, el sector advierte que podría sufrir un nuevo golpe, ya que la norma establece que la eliminación del impuesto comenzará a regir desde el primer día hábil del mes siguiente a su promulgación. Esto significa que una demora obligaría a esperar al menos otro mes para aplicar los cambios.
Historia de un impuesto que distorsionó el mercado
Aunque los impuestos internos existen desde hace décadas, se volvieron especialmente conocidos a fines de 2013, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, cuando se incrementaron fuertemente las alícuotas y nació el llamado “impuesto al lujo”.
En aquel contexto, marcado por una brecha cambiaria cercana al 80% entre el dólar oficial y el paralelo, la medida impactó de lleno en los autos de alta gama y alteró el funcionamiento del mercado.
Con el paso de los años, el tributo comenzó a generar distorsiones cada vez mayores. Para 2023, el impuesto alcanzaba a cerca del 80% de los autos vendidos, lo que llevó a las automotrices a implementar listas de precios “topeadas”, con valores oficiales que no coincidían con los precios reales de venta en concesionarios.
Además, aunque las alícuotas nominales eran del 20% y 35%, el cálculo impositivo hacía que las tasas efectivas ascendieran aproximadamente al 25% y 53,85%, incrementando aún más los valores finales.
Expectativa por una redefinición del mercado
La decisión tomada en febrero de 2025 —cuando se suspendió la escala 1 y se redujo la escala 2 del 35% al 18%— ya había reducido el impacto sobre autos de gama media. Ahora, la eliminación total del impuesto podría marcar un cambio estructural en el mercado automotor argentino.
Fabricantes, concesionarios y compradores siguen de cerca la votación en el Senado, ya que su resultado podría definir no solo el precio de los vehículos premium, sino también el comportamiento general del mercado durante los próximos meses.
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