El papa León XIV celebró su primera misa en Uruguay y destacó el valor del mate
En una jornada marcada por el clima inestable en Paysandú, el pontífice ofició su primera ceremonia en suelo uruguayo, donde utilizó el mate como símbolo de comunión y reflexión espiritual ante una multitud de fieles.
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En el marco de su extensa gira por Suramérica, el papa León XIV protagonizó un evento de gran relevancia para la comunidad católica regional al celebrar su primera misa en Uruguay. El encuentro tuvo lugar este sábado en el Parque París Londres, ubicado en las afueras de la localidad de Paysandú. Esta visita marca un hito histórico, siendo la primera vez que un pontífice llega a esta ciudad, un acontecimiento que no ocurría en el país desde los viajes realizados por Juan Pablo II en los años 1987 y 1988. La ceremonia se desarrolló bajo un clima desapacible, caracterizado por un cielo cubierto, amenazante y ráfagas de viento, lo que no impidió que fieles de diversas procedencias se acercaran para participar de la celebración.
La presencia del papa León XIV en la región estuvo precedida por un operativo de seguridad inusual. Previamente, el jefe de estado realizó una recorrida por la Villa Casavalle, considerada una de las zonas más peligrosas del país. Según los reportes, el pontífice ingresó caminando por varias cuadras en un gesto inédito, dado que es un área donde habitualmente las balaceras interrumpen el sueño de los vecinos durante la noche. Este despliegue de seguridad fue constante durante toda su agenda, garantizando el desarrollo de las actividades programadas en medio de la expectativa mundial que generó su llegada a tierras uruguayas.
El periodista de Clarín, quien realizó una cobertura especial desde el lugar de los hechos, compartió detalles de su interacción con el papa León XIV durante el vuelo hacia Uruguay. En declaraciones a Radio Mitre, el cronista relató un gesto personal hacia el Sumo Pontífice:
Le regalé la edición original del libro El Jesuita, mi libro. Hice un chivo, una propaganda, comentó entre risas al recordar que dicha obra se convirtió en un éxito de ventas a nivel global. Esta anécdota permitió conocer una faceta más cercana del líder religioso, quien se mostró receptivo durante el trayecto hacia su primera parada oficial en el territorio uruguayo.
Durante la homilía en el Parque París Londres, el papa León XIV apeló a emblemas geográficos y culturales de la región para conectar con los presentes. Mencionó el puente que une a Paysandú con la ciudad argentina de Colón, así como los palmares, que constituyen un atractivo turístico fundamental de la zona. El Papa encontró en estos últimos un simbolismo religioso profundo al señalar que
no crecen aisladas, sino que forman palmares, es decir, son muchas, no están solas ni distanciadas. Esta metáfora sirvió para ilustrar su visión sobre la Iglesia, a la que definió como una comunidad de hermanos que hunde sus raíces en un manantial común, representado por la Palabra de Dios, los Sacramentos, la oración y la acción caritativa.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue cuando el pontífice se refirió al mate, una infusión profundamente arraigada en la cultura rioplatense. El papa León XIV aseguró que esta bebida
es un ritual lleno de simbolismos, donde se dialoga sin palabras y cada detalle posee un significado propio. Además, profundizó en el aspecto íntimo del ritual al afirmar:
Pienso también en los mates que uno toma cuando está solo y que acompañan un momento de silencio y oración. En esos espacios de soledad, cuántas veces tantos de ustedes le habrán confiado a Dios sus preocupaciones y necesidades, sus deseos y anhelos más profundos. Con estas palabras, el Papa logró una conexión directa con los asistentes, muchos de los cuales portaban su equipo de mate durante la misa.
La concurrencia al parque fue variada, con una presencia significativa de ciudadanos argentinos, especialmente provenientes de la vecina provincia de Entre Ríos. Muchos de ellos cruzaron el puente General Artigas con el objetivo de recibir la bendición papal. Una mujer que viajó desde la localidad de La Paz, portando una bandera argentina sobre sus hombros, relató que se trasladaron en dos colectivos llenos para asistir al evento. Del mismo modo, otra fiel que llegó desde Concepción del Uruguay destacó la importancia de la visita para pedir por la situación de ambos países, subrayando que la cercanía geográfica facilitó el traslado para muchos entrerrianos.
Entre los testimonios recogidos, el caso de Jonatan, un joven que llegó a Paysandú en bicicleta desde Villa Elisa, ilustra el esfuerzo de los peregrinos. Según detalló, el viaje fue una experiencia compartida con otros ciclistas que se sumaron en el camino desde Paraná y Colón. El grupo tardó poco más de una hora en completar el trayecto y contó con el acompañamiento de un patrullero que los escoltó hasta el predio donde se desarrollaba la misa. Estas historias reflejan el fervor y la dedicación de los fieles que, a pesar de las condiciones climáticas adversas, buscaron ser parte de este acontecimiento histórico que puso a Paysandú bajo la mirada atenta de todo el mundo.
La organización del evento requirió una logística compleja, considerando que la ciudad se preparó con banderas, palomas blancas de papel y flores amarillas para recibir al papa León XIV. A pesar de que la concurrencia no fue masiva, el ambiente estuvo cargado de una fuerte carga emocional. La misa no solo funcionó como un acto litúrgico, sino también como un espacio de reflexión sobre la identidad regional y la fe compartida. El pontífice, al finalizar su mensaje, hizo hincapié en la necesidad de que los fieles eleven su mirada para alabar juntos a Cristo, a quien describió como el sol que nace de lo alto y cuya luz guía los pasos de la humanidad por el camino de la paz.
En conclusión, la visita del papa León XIV a Uruguay ha dejado una marca indeleble en la comunidad local y en los visitantes argentinos. La combinación de elementos cotidianos, como el mate y los palmares, con el mensaje religioso, permitió que el pontífice lograra una cercanía especial con los presentes. La cobertura de esta gira continúa, manteniendo la expectativa sobre los próximos pasos del Santo Padre en su recorrido por el continente, mientras los fieles que participaron de esta misa regresan a sus hogares con la bendición recibida en una jornada que, sin dudas, quedará en la memoria colectiva de la región.