“El paisajismo es llevar la naturaleza a tu jardín”
Sebastián Mattos habló sobre jardinería en su columna de Ecos Radio
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“Siempre hay que seguir el ritmo del terreno o el territorio que estamos abarcando, porque si ponemos una planta que no se adapta, va a tener siempre las hojas marchitas, secas o raras”, afirmó Sebas Mattos en su columna de paisajismo en el programa Desde temprano, que se emite por Ecos Radio.
Durante la charla, Mattos se refirió a la importancia de observar el entorno antes de diseñar un jardín y destacó que el paisajismo “es llevar la naturaleza a tu jardín”. Explicó que cada tipo de suelo, ya sea costero, de ribera o de campo, tiene características particulares que deben respetarse para lograr un espacio verde saludable y duradero.
“Es lindo saber del origen de la planta, el nombre y dónde la voy a ubicar. Hay que recorrer el río, el mar y también el Parque Miguel Lillo para ver qué plantas crecen ahí”, señaló. Agregó que la observación directa de la vegetación local es una fuente de inspiración para quienes desean tener un jardín armónico y sustentable.
Mattos aclaró que no se trata de extraer plantas silvestres, sino de recrear ese equilibrio natural con ejemplares del vivero. “Uno puede ir y decirle al viverista: ‘Estas plantas son las que crecen habitualmente en mi barrio. Quiero tener un jardín lindo, todo el año florecido o vivo’. Y el viverista te arma una composición acorde”, explicó.
El especialista comentó además que la elección del suelo es determinante. “Si vivís cerca del mar, tu terreno ya está apto porque es muy arenoso o arcilloso; hasta tosca tiene el lugar. En cambio, si vivís por la ruta 228, la tierra es negra y hay que preparar la composición, mezclando arena, grava o granza para darle drenaje”, detalló.
Para el paisajista, la clave está en respetar el ritmo del terreno y las condiciones naturales. Puso como ejemplo la oreja de elefante, una planta del sotobosque que necesita resguardo solar: “Si la pongo al sol, va a sobrevivir, pero va a estar toda con el borde marcado, las hojas secas, se le caen. No se trata de que no viva, sino de que no está en su ambiente ideal”.
También recomendó aprovechar los recursos naturales locales, como la arena o la tierra del río, por su riqueza en nutrientes. “Si ustedes van al río, la ribera está verde, todas las plantas divinas. Esos jardines funcionan porque están adaptados al lugar”, señaló.
Mattos destacó además el valor estético y simbólico de tener un jardín vivo todo el año, mencionando especies nobles como los girasoles: “Si los cuidás, podés tener la flor cuatro meses, divina”.
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