El intendente que gobernó en dos siglos
En octubre de 1903 culminaba el tercer período de gobierno municipal de Fernando González Quiroga, el jefe comunal que gobernó tanto en el Siglo XIX como en el XX
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/fernando_gonzalez_quiroga.webp)
JUAN JOSE FLORES
Redacción
En octubre de 1903 culminaba el tercer período de gobierno municipal de Fernando González Quiroga, un dirigente que quedó en la historia de Necochea por una particularidad: fue el único jefe comunal que gobernó en dos siglos diferentes.
A 123 años de aquel último período al frente de la Municipalidad, su figura permite también recordar una etapa en la que los vecinos todavía no elegían directamente a sus intendentes. En las primeras décadas de la historia local, la designación de las autoridades municipales estaba vinculada a las decisiones y los intereses de los gobiernos provinciales y nacionales.
Al repasar la lista de intendentes de aquellos años aparecen numerosos comisionados, algunos de los cuales permanecieron apenas unos meses en el cargo. En esa extensa nómina sobresalen unos pocos nombres por la importancia de sus gestiones y, en particular, aquellos que llegaron a gobernar el municipio en reiteradas oportunidades.
Sólo cinco vecinos ejercieron la intendencia en tres períodos diferentes: el fundador Ángel I. Murga, Fernando González Quiroga, Alfredo Butty, Ramón Arriaga y Hugo Yelpo.
González Quiroga fue el primero de ellos en alcanzar esa marca. Pero su trayectoria tuvo además una característica que lo distingue del resto: fue intendente en el siglo XIX y volvió a ocupar el cargo en los primeros años del siglo XX.
Su primer período se extendió de septiembre de 1893 a noviembre de 1895. Luego volvió a gobernar entre diciembre de 1898 y diciembre de 1900 y, finalmente, entre marzo y octubre de 1903.
Un personaje poco conocido
Es poco lo que se conoce actualmente sobre González Quiroga, de quien quedaron escasos registros en las historias de los primeros años de Necochea.
Había llegado a la ciudad en 1883 y cinco años más tarde integró la comisión municipal presidida por Adolfo Vidal. También formaban parte de ese cuerpo Roberto Somaini, Tomás Aquerreta, Ildefonso Pérez, J. Toledo y Zoilo Leiva.
Aquella comisión dispuso la realización de un censo municipal que permitió conocer algunos datos sobre la población y la producción del partido. El relevamiento estableció que Necochea contaba con unos 10.000 habitantes y registró, entre otros datos, 30.000 fanegas de trigo cosechadas, 44.700 vacunos marcados, 75.000 yeguarizos, 1.990.300 ovejas señaladas, 3.600 bueyes, 4.500 avestruces y “45 indios mansos”.
González Quiroga permaneció en aquella comisión hasta 1891, cuando entró en vigencia la Ley Orgánica de las Municipalidades y fue designado como primer intendente de la ciudad el doctor Alberto Nazarre.
Al año siguiente, González Quiroga fue designado comandante militar del partido, función que desempeñó hasta 1893.
Ese año, cuando Lucio Vicente López fue designado interventor de la provincia de Buenos Aires, González Quiroga llegó sorpresivamente a la intendencia. Así comenzó su primer período de gobierno municipal, que se prolongó desde septiembre de 1893 hasta noviembre de 1895.
Durante esos años comenzaron las plantaciones de eucaliptus en las avenidas de la ciudad, una de las intervenciones urbanas que quedaron asociadas a aquella primera etapa de su gestión.
La bandera del batallón
Su nombre volvió a aparecer en la historia local pocos años después.
El 3 de julio de 1897 se dispuso la disolución del Batallón 1º de Guardias Nacionales de Necochea. En esa oportunidad, la bandera de la unidad fue entregada en custodia a la Municipalidad por los capitanes Ángel Pongibobe, Fernando González Quiroga y Domingo C. Sintas, junto con el sargento mayor Eduardo Botto.
La bandera permanece actualmente en el Museo Histórico Regional, como uno de los testimonios materiales de aquella primera etapa de la historia institucional de Necochea.
Una ciudad que buscaba crecer
Durante el segundo período de gobierno de González Quiroga, en 1900, se conformó una comisión de vecinos para estudiar “el problema del ejido”. La iniciativa contemplaba el ensanche de ese espacio y derivó en la elaboración de un plano.
También durante esos años se realizaron trabajos de embellecimiento en la plaza Dardo Rocha. El espacio fue cercado con cadenas abandonadas de varios barcos náufragos, sostenidas por postes de ñandubay que pertenecían a otras embarcaciones.
En 1901, González Quiroga fue elegido diputado provincial. Desde ese lugar continuó interviniendo en cuestiones vinculadas con el desarrollo de Necochea.
De sus diferentes pasos por el gobierno municipal quedaron asociadas varias obras consideradas importantes para aquella época, entre ellas la construcción del hipódromo, la nivelación de calles y su afirmado con tosca y la refacción completa del cementerio.
Como diputado provincial patrocinó junto con sus colegas Salas, Palacios y Amadeo una ley que estableció una importante rebaja en el precio de las tierras del ejido.
La medida benefició a los pobladores en más de un millón de pesos y estableció que el 30% del excedente obtenido debía destinarse a obras de progreso local. Posteriormente, el senador López Cabanillas impulsó que ese porcentaje alcanzara al total del excedente.
Los recursos resultantes permitieron avanzar posteriormente en obras de importancia para la ciudad, entre ellas la construcción del edificio municipal y la rambla del balneario.
El último capítulo de González Quiroga como intendente comenzó en marzo de 1903 y terminó en octubre de ese mismo año. Con su salida del gobierno municipal concluyó también una trayectoria singular: había sido jefe comunal en tres oportunidades y, sobre todo, había gobernado Necochea en dos siglos distintos.
En una época en que los intendentes no eran elegidos directamente por los vecinos y en la que los gobiernos municipales podían cambiar con frecuencia, la permanencia de su nombre en tres períodos constituye uno de los capítulos particulares de los primeros años de la historia institucional de Necochea.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión