El histórico SS United States será hundido en noviembre para crear el mayor arrecife artificial del mundo
El legendario transatlántico, que aún mantiene el récord de velocidad transatlántica, será sumergido frente a las costas de Florida para fomentar la biodiversidad marina tras años de litigios y abandono.
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El SS United States, el emblemático transatlántico que en 1952 estableció un récord de velocidad aún vigente, se prepara para su destino final frente a las costas de Florida. Tras permanecer casi tres décadas amarrado en Filadelfia y atravesar un complejo proceso legal, la embarcación se encuentra actualmente en Mobile, Alabama, donde un equipo especializado realiza las tareas de limpieza necesarias para convertirlo en el arrecife artificial más grande del mundo.
El proyecto, impulsado por el condado de Okaloosa, contempla el hundimiento del buque durante la segunda semana de noviembre, aunque la fecha definitiva dependerá de las condiciones meteorológicas, según informó la agencia Associated Press. La estructura será depositada a 41 kilómetros al suroeste de Destin y a 59 kilómetros al sureste de Pensacola, en una zona donde el lecho marino alcanza los 55 metros de profundidad.
Con una eslora de 305 metros, el navío supera en dimensiones al RMS Titanic. Su diseño original permitía que funcionara como buque de tropas, una versatilidad que acompañó su historia de 17 años de servicio activo, durante los cuales transportó a presidentes, celebridades e inmigrantes. En su viaje inaugural, el barco cruzó el Atlántico en tres días, 10 horas y 40 minutos, alcanzando una velocidad promedio de 66 km/h.
El equipo de trabajo, liderado por el capitán Tim Mullane, cuenta con 30 personas dedicadas a la remoción de materiales peligrosos, incluyendo cableado, vidrio y residuos químicos de los 120 tanques de combustible. Al respecto, Coleen O’Malley, cofundadora de Coleen Marine, destacó la magnitud de la obra:
No existe un proyecto más grande, y nunca habrá uno igual porque ya no se construyen barcos como este.
La ubicación elegida para el hundimiento permitirá que las cubiertas superiores queden a 18 metros de la superficie, facilitando el acceso a buzos de distintos niveles. El sitio se encuentra además a 22 kilómetros del USS Oriskany, otro portaaviones convertido en atractivo de buceo en 2006, consolidando a la región como un punto clave para la actividad subacuática y la preservación de especies marinas.