Dos pioneros de la aviación en Necochea
El célebre Guillermo Hillcoat y el tandilense Pedro Hansen crearon en Necochea en 1921 una escuela de pilotos que dio origen al primer Aero Club
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JUAN JOSÉ FLORES
Redacción
El 10 de abril de 1921 dos pioneros de la aviación nacional comenzaron a dictar clases de vuelo en Necochea. Pedro Hansen y Guillermo Hillcoat representaban a la empresa Curtiss Aeroplane and Motor Company, la primera compañía de aviación de los Estados Unidos.
La escuela Curtiss era en realidad parte de la estrategia comercial de la empresa para difundir la aviación y vender aviones.
La empresa había sido fundada por Glenn Curtis y Augustus Moore Herring, el 20 de marzo de 1909, y a partir de 1910 pasó a llamarse Curtiss Aeroplane Company.
Ese mismo año Glenn Curtiss fundó la Curtiss Flying School para competir contra la Wright Flying School de los hermanos Wright . El primero de estos campos de entrenamiento se encontraba en San Diego.
En 1915 se creó la más legendaria de las escuelas Curtiss en Newport News, Virginia. De allí surgieron muchos aviadores civiles, incluidos algunos canadienses, que se convirtieron más tarde en pilotos de la Primera Guerra Mundial.
Entre los instructores de aquella escuela se encontraba Lawrence León, que en 1919 llegó a la Argentina como representante de Curtiss y a partir de un convenio con el gobierno nacional la empresa comenzó a construir aviones en El Palomar. Ese mismo año León fundó una escuela de aviación en San Fernando.
Precisamente en aquella escuela realizó su entrenamiento Guillermo Hillcoat, un joven de 24 años que años más tarde se convertiría en una celebridad.
Pero en abril de 1921, poco después de obtener el título, fundó la Escuela Curtiss en Necochea junto a Pedro Hansen, un piloto de 39 años de origen danés pero radicado en Tandil.
Meses más tarde, el 27 de agosto de 1921, rindió examen Pedro Azzolini, quien se transformó en el primer piloto necochense.
A partir de aquella legendaria escuela surgió una comisión que tuvo como primer presidente provisorio Alejandro Calzada y que más tarde se transformaría en la dirigencia del primitivo Aero Club Necochea, que ese mismo año fue integrado a la Federación de Aeroclubes de la República Argentina.
El 11 de septiembre de ese año, Ecos Diarios, que había sido fundado hacía tres meses, publicaba por primera vez desde su aparición, una producción especial con fotos aéreas de nuestra ciudad. Las fotografías no eran comunes en el diario en aquellos días y las imágenes aéreas de la ciudad sorprendieron a los lectores.
En ediciones anteriores, el diario había publicado pequeños artículos sobre el Aero Club y que estimulaba el entusiasmo de los necochenses por las máquinas voladoras.
“Desde ayer cuenta nuestro deporte aéreo con un nuevo elemento, pues por la mañana llegó de la capital, tripulado por (Guillermo) Hillcoat, un aparato Caudron de 120 HP, que pertenece al señor Enrique Riedel, quien en breve dará examen de piloto”, señalaba una breve nota publicada el 26 de agosto.
“Se trata de un excelente avión de grandes condiciones de estabilidad y de patente fuerza. La aviación local potentiza con él un evidente progreso y constata en forma halagüeña los primeros frutos de la simpática Escuela de Aviación”, agregaba.
Días después, se anunciaba la llegada del delegado del Aero Club Argentino, Ramón Herran, quien iba a tomar examen a un piloto de la escuela de Hansen y Hillcoat.
Intrépidos
En la edición especial del 11 de septiembre permite vislumbrar la audacia de estos pioneros de la aviación. Hillcoat, señalaba Ecos Diarios, había realizado un curso de siete horas de duración y rendido examen el 14 de enero de 1920 bajo la supervisión de Lawrence León, representante de la Curtiss Motors Co.
Luego salió de gira por la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Pampa Central. El 10 de abril de 1921, junto a su alumno Pedro Hansen, se convirtieron en instructores de la escuela Curtiss de Necochea.
Hansen obtuvo su brevet el 8 de mayo de ese año, luego de siete horas de instrucción, como era costumbre en esos tiempos. Salió el mismo día del examen en vuelo desde Buenos Aires hacia nuestra ciudad, acompañado por su esposa.
Para agosto de 1921, cuando rindió el examen Azzolini, Hansen ya tenía en su haber más de 2000 vuelos.
El primer Aero Club Necochea todavía no había obtenido su personería jurídica, no obstante, la visita de Herran también permitió integrar a la agrupación local a la Federación de Aeroclubes de la República Argentina.
La Escuela de Aviación local contaba con dos aviones Curtiss JN 90 y un avión Caudron. Tenía dos hangares ubicados en los terrenos que hoy ocupa el Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra” y tres aspirantes a piloto: los vecinos Enrique Riedel, Nicolás Christensen y Bernardo Saubiete.
La actividad creció con el tiempo y los aviadores locales comenzaron a realizar vuelos de campaña y exhibiciones en distintas localidades de la región, que se extendieron hasta la Capital Federal.
Destinos
Luego de su experiencia de Necochea, la tragedia se cobró la vida de Hansen, mientras que Hillcoat se convirtió en una celebridad.
Hansen, que estaba radicado en Tandil, había nacido en Copenhague el 11 de junio de 1881.
Los primeros vuelos de Hansen fueron entre Necochea y Tandil. Luego se trasladó a Chile, donde preparó pilotos aviadores por cuenta de la escuela Curtiss.
Respondiendo a su deseo de abrir la ruta aérea entre Buenos Aires y el vecino país, cruzó la cordillera de Los Andes a una altura de 5.600 mts.
Pero la noche del 9 de febrero de 1924, durante un simulacro nocturno de bombardeo realizado sobre la Capital, la máquina de Hansen se estrelló contra una torre de radiotelegrafía.
Meses después de la trágica muerte de Hansen, entre el 26 de noviembre y el 4 de diciembre de 1924, Hillcoat unió Buenos Aires con Lima en un aeroplano monomotor Curtiss Oriole.
Siguió la misma ruta que la expedición libertadora del General José de San Martín. En Perú lo apodaron el Gaucho Relámpago y por la hazaña fue condecorado con la Orden del Sol.
Tras años dedicado al entrenamiento de pilotos, llegó a ser jefe de la División de Vuelo de Aerolíneas Argentinas. Murió en Portugal en 1960, a los 65 años.///
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