Domingo 12 de mayo de 1996
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ACA realizaba una millonaria inversión en Puerto Quequén
Aumentaría la capacidad de almacenaje, con la construcción de dos silos. La obra tenía un costo de 3.200.000 dólares
La construcción de dos silos de hormigón que había llevado adelante la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) permitía incrementar notoriamente la capacidad de almacenaje en la planta que la entidad poseía en Quequén.
La obra tenía un costo estimado de 3.200.000 dólares y contribuiría a llevar el volumen de acopio total a 102.000 toneladas.
En el caso de los silos que se construían en ese momento, cada uno de ellos tendría una capacidad de 24.000 toneladas base trigo, según había indicado el jefe de Puerto Quequén de ACA, Julio Iocca.
Las tareas eran efectuadas por la empresa capitalina "Emico".
El emprendimiento había sido encarado por cooperativas locales y de la región que integraban la institución, con asistencia financiera de la propia ACA.
El directivo había explicado que se había adoptado la decisión de materializar la obra al advertir que resultaba necesario contar con más espacio para albergar los granos que se recibían luego de las respectivas campañas de las cosechas fina y gruesa.
Sin embargo, las inversiones que la entidad tenía previsto realizar en la estación marítima local no finalizarían con esos trabajos, sino que estaba programado continuar en franca expansión.
Iocca había dicho que se contemplaba ejecutar otra obra en un período que oscilaría entre cuatro y cinco años, y que consistiría en la construcción de otro silo para 24 mil toneladas, así como una celda para 50 mil toneladas.
La capacidad de almacenaje existente en la planta de ACA era de 54 mil toneladas.
También se mejorarían los ritmos de embarque, dado que se estaba trabajando en un proyecto para agilizar notablemente la carga de los buques.
De 1.250 toneladas por hora que se embarcaban en la planta portuaria, se pasaría a 1.950
toneladas por hora, con lo que las operaciones se dinamizarían de tal modo que un barco de 25 mil toneladas estaría completando sus bodegas en unas 15 horas.
Las cargas que habitualmente manejaban los buques de Brasil oscilaban entre 20 y 25 mil toneladas, por lo que se estimaba que la actividad podría realizarse en el día y los navíos se despacharían con fluidez.
"Acá habían entrado en una especie de meseta en este tema y, comparados con otros puertos, era necesario mejorar", había entendido Iocca.
El directivo había sostenido que la introducción de mejoras en los distintos sectores de la planta respondía a que las características de la producción habían cambiado de modo sustancial en la última década.
"Los espacios en puerto iban reduciéndose porque había situaciones, por ejemplo, las cosechas de trigo, que ahora se hacían en sólo diez días, cuando antes demandaban mucho más tiempo", había dicho.
Problemas para comer
Cerca de 7.500 personas que habitaban en el distrito de Necochea tenían sus Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), de acuerdo a un relevamiento que había sido realizado mediante encuestas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
Tal lo había señalado el secretario de Política Social del municipio, Juan Alfonso Ruiz, quien había explicado que "en esa franja se encontraba uno de los grandes problemas de ese presente: la falta de trabajo".
Además de poner de relieve el aporte alimentario que recibían los sectores carenciados a través de programas municipales y provinciales, era común observar el aumento de personas sin trabajo y el incremento de la miseria en sectores periféricos de la ciudad y Quequén.
Situaciones como la de revolver los tachos de basura o mendigar en la calle de manera cotidiana, solicitando comida y dinero, eran un reflejo de la recesión económica.
El informe del INDEC había tomado en cuenta una población estable en el núcleo urbano de aproximadamente 80.000 habitantes, para arribar a un índice del 9,2% en la categoría de NBI.
César Ciancaglini, director de Programas Sociales del municipio, había precisado que "la información del NBI la habían recibido cuando habían concurrido a asesorarse para la implementación en Necochea del programa 'Trabajar'".
Mataderos por la victoria
Buscando comenzar a sumar puntos para poder despegar de la última posición de la tabla, Mataderos iba a Río Negro plagado de ilusiones, para enfrentar a Atlético Cipolletti por la cuarta fecha del hexagonal zona "1" del Argentino "A" de fútbol.
Además, se producirían regresos muy importantes en el equipo, como los del arquero José Luis Ducca, el zaguero Fernando Lastra, el mediocampista Javier Villanueva y el lateral-volante Luis Del Negro, lo que sin dudas favorecería el andamiaje del conjunto dirigido por Julio Portugal.
La escuadra que orientaba técnicamente Miguel Ángel López no había encontrado aún una línea futbolística definida. Si bien era un equipo duro como local, se preocupaba más por el juego defensivo que por la ofensiva, prueba de ello era que jugaba con cinco defensores.
De todos modos, no había que olvidar que en ataque contaba con Pablo Parra, un delantero muy peligroso al que no había que descuidar, acompañado por Marcelo Akerman.
Una de las asignaturas pendientes para Mataderos era la especulación cuando jugaba de visitante. En varias oportunidades había estado ganando partidos y, por intentar ampliar la diferencia, había sufrido la presión del rival en su propio arco al quedar descompensado en defensa.///
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