¿Cuándo comenzó a gestarse la identidad nacional en Argentina?
Para Jorgelina Fiorito, profesora de historia y columnista de “Lo Dije o lo Pensé”, el proceso arrancó unos años antes de la Semana de Mayo de 1810.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/05/identificar_nacional_invasiones_inglesas.webp)
La identidad nacional argentina no nació de un día para otro ni comenzó estrictamente con la Revolución de Mayo. Así lo explicó la profesora de historia Jorgelina Fiorito, quien en su columna radial planteó una mirada que pone en discusión uno de los relatos más difundidos por la historiografía tradicional.
“Durante mucho tiempo se formó esta idea de que a partir de la Revolución de Mayo nace la nación y en realidad no es así”, afirmó, al tiempo que remarcó que aún “faltan varios años más para que realmente se consolide la idea de Estado-nación”.
En ese sentido, Fiorito ubicó el origen de ese proceso algunos años antes de 1810, especialmente a partir de las invasiones inglesas. “Ya en 1806 el pueblo se da cuenta que puede prescindir del rey, que la defensa del territorio está en manos del pueblo y no de la monarquía”, explicó, marcando un quiebre clave en la construcción de una identidad propia.
A partir de allí, comenzó a fortalecerse el protagonismo de los criollos y de los sectores locales. “Comienzan a acrecentarse los poderes de los mercaderes porteños y de la elite criolla”, señaló, destacando que ese crecimiento político y económico fue central para el surgimiento de una conciencia colectiva.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/08/jorgelina_fiorito_1.jpeg)
La historiadora también puso en foco otro de los mitos instalados: que la Revolución de Mayo fue un hecho aislado y concentrado en la Plaza y el Cabildo. “Uno de los grandes mitos es la idea de que la revolución solamente aconteció en la plaza y el cabildo”, sostuvo, y explicó que en realidad existieron múltiples espacios donde se debatieron ideas y se gestaron los cambios.
Entre ellos mencionó la jabonería de Vieytes, cafés y hasta el teatro, donde circulaban ideas vinculadas a la libertad y la autonomía. “Ahí comienzan a gestarse los planes revolucionarios para destituir al virrey”, indicó.
En ese marco, Fiorito aclaró que tampoco puede pensarse el proceso como una búsqueda inmediata de independencia. “No es una revolución en contra de España en sí, es una revolución en contra del absolutismo”, explicó, y agregó que el objetivo inicial no era romper con la corona, sino evitar el retorno de un sistema monárquico considerado opresivo.
De esta manera, la especialista propuso comprender la identidad nacional como un proceso más amplio y complejo. “Se venía gestando la identidad y la idea de pueblo desde las invasiones inglesas”, resumió.
Así, la Revolución de Mayo aparece no como el punto de partida, sino como la expresión de un proceso previo, en el que los habitantes del Río de la Plata comenzaron a reconocerse como parte de una comunidad con intereses y objetivos propios.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión