Ciclismo: desafíos y peligros en la convivencia vial
Comportamientos imprudentes y falta de apego a las normas
En los últimos años se ha evidenciado un creciente malestar entre vecinos, autoridades y usuarios de la vía ante la falta de respeto de algunos ciclistas hacia las normas de tránsito. Con el aumento del uso de la bicicleta como medio de transporte y la proliferación de ciclovías en diversas localidades, se han intensificado las quejas por comportamientos imprudentes que ponen en riesgo la seguridad vial.
Desde la implementación de ordenanzas y campañas de incentivo al uso de la bicicleta, muchos ciudadanos han reportado que algunos ciclistas ignoran señales y semáforos, circulando en contramano o invadiendo aceras destinadas a peatones. Este tipo de conductas ha generado situaciones de peligro en intersecciones de alto flujo vehicular y peatonal, creando un ambiente de inseguridad que preocupa a la comunidad.
Diversos testimonios de vecinos y funcionarios de tránsito señalan que, a partir de 2018, el aumento en las denuncias no ha hecho más que crecer. “La imprudencia de ciertos ciclistas, que actúan como si las reglas no existieran, es un llamado de atención. No se trata de cuestionar el uso de la bicicleta, que aporta beneficios en términos de salud y medio ambiente, sino de la necesidad de respetar las normas comunes en la vía”, comentó un inspector de tránsito.
La situación se agrava cuando se dan casos lamentables que han cobrado consecuencias graves. Por ejemplo, en junio de 2022 se registró un accidente en el centro de una localidad, donde un ciclista, al no detenerse en un semáforo en rojo, colisionó contra un peatón. Este incidente, que dejó a varios involucrados con lesiones considerables, puso en evidencia la urgencia de reforzar tanto la educación vial como la fiscalización en materia de tránsito.
Tránsito
La Ley Nacional de Tránsito (Ley 24.449) establece que las bicicletas se consideran vehículos de tracción humana y, por lo tanto, deben cumplir con las mismas normas que rigen la circulación de automóviles y otros medios de transporte. Sin embargo, el desafío actual no reside en la ausencia de normativa, sino en la aplicación y el compromiso de quienes utilizan la bicicleta. Mientras diversas provincias y municipios han complementado la normativa nacional con ordenanzas específicas y campañas de concientización, aún es necesario un esfuerzo conjunto para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.
Ante este panorama, autoridades y organizaciones de tránsito hacen un llamado a ciclistas, peatones y conductores para que, a través del respeto mutuo y la educación vial, se construya un entorno más seguro y ordenado en las calles. La movilidad sostenible es un objetivo compartido, pero solo podrá lograrse si se respeta la normativa que protege la vida y la integridad de quienes transitan por nuestras ciudades.
Comentarios
Para comentar, debés estar registrado
Por favor, iniciá sesión