Casi 60 años de un naufragio frente a Arenas Verdes
El Costamar II naufragó el 21 de diciembre de 1966, a unos 600 metros de la playa. De los siete tripulantes, uno murió ahogado. Había sido botado apenas un mes antes
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JUAN JOSE FLORES
Redacción
El pasado 21 de diciembre se cumplieron 59 años de un naufragio cuyo recuerdo ha sido borrado por el tiempo. Una noche de trabajo que se convirtió en pesadilla y que se cobró la vida de un pescador.
El naufragio del “Costamar II” obligó a sus tripulantes a abandonar el barco y luchar por su vida en el agua, ya que el bote salvavidas en el que intentaron llegar a la costa se volcó y los hombres tuvieron que llegar nadando a la playa en medio de la oscuridad.
Pero de los siete hombres que subieron al bote, sólo lograron salvar su vida. El aterrador incidente ocurrió a las 23 horas del miércoles 21 de diciembre de 1966.
La búsqueda
El naufragio del pesquero, ocupó durante varios días las páginas de Ecos Diarios, hasta el hallazgo del cuerpo del único tripulante que había fallecido durante el accidente marítimo.
El artículo publicado el viernes 23 de diciembre de 1966 señala que aún se encontraba “fresco el recuerdo del accidente que costó la vida de la totalidad de los tripulantes del pequero de altura marplatense Foca, una nueva tragedia enluta a esa laboriosa familia que conforman quienes tiene a su cargo la ardua tarea de extraer la enorme riqueza íctica que guarda en su seno nuestro extenso litoral marítimo”.
Añadía que el Costamar II se había incorporado “recientemente” a la actividad.
“Navegando a Playa Verde (Arenas Verdes) varó en el lecho rocoso que caracteriza a ese conocido paraje cercano a nuestra ciudad, a unos 600 metros de la costa”, precisaba la nora.
Según el parte del jefe de la Subprefectura de Puerto Quequén, “ante el inminente naufragio, la tripulación del pesquero marplatense, compuesta por siete hombres, hizo abandono de la nave en un bote de salvamento, que fue naturalmente, enfilando hacia la costa”.
“Al llegar a la rompiente, el bote también naufragó, arrojando a los tripulantes al agua, quienes consiguieron, tras no pocos esfuerzos, llegar a la playa. Fue allí donde se notó la desaparición del motorista Juan Palacios, argentino, de 53 años de edad, domiciliado en Batán, Mar del Plata”, indicaba el artículo.
Además de Palacios, integraban la tripulación: Miguel Garrane, patrón de la nave, Cristóbal Ramos, Amadeo Casiutto, Pablo Bisciotti, Juan Buono y Francisco Lezcano.
Los náufragos, por sus propios medios, consiguieron llegar hasta el kilómetro 100 de la ruta 88, donde posteriormente ascendieron a un ómnibus que los condujo a Mar del Plata.
En la vecina ciudad realizaron la denuncia en Prefectura. Durante la declaración dijeron que en ningún momento de la emergencia pidieron ayuda por radio.
Signado por la tragedia
El Costamar II había sido botado un mes antes del naufragio en los astilleros “Carrara”, del Tigre, y se incorporó inmediatamente a las operaciones de pesca de media altura de la flotilla del puerto marplatense.
Tras tomar conocimiento de la tragedia, la Subprefectura de Puerto Quequén dispuso la salida de una patrulla terrestre y del pesquero Cassia II. La tripulación de esta embarcación constató en el sitio indicado la presencia del Costamar II, con una escora de 45 grados.
Según se indicó, por su posición, al buque le ingresaba gran cantidad de agua y existía un peligro inminente de destrucción total dado el mal estado del mar, que amenazaba destruir la nave contra el fondo rocoso del lugar.
La patrulla terrestre por su parte, recorrió la playa en una gran extensión, hallando solamente el bote en el que los tripulantes abandonaron la nave y varios cajones de pescado.
Como consecuencia del mal tiempo el Cassia II sólo pudo acercarse a unos 50 metros del pesquero marplatense, desde donde se hicieron reiterados llamados en demanda del posible sobreviviente. Pero el tripulante desaparecido ya estaba muerto.
El domingo 25 de diciembre de 1966, a pesar de ser Navidad, el personal de Subprefectura de Puerto Quequén siguió con la búsqueda y alrededor de las 10 de la mañana halló el cadáver de Juan Raúl Palacios, motorista del pesquero marplatense.
La marea había depositado lo restos de Palacio en las proximidades de Arenas Verdes. Desde allí el cuerpo fue trasladarlo a la morgue del Hospital “José Irúrzun”, donde se determinó que el tripulante del pesquero había perecido por asfixia por inmersión.
El miércoles 28 de diciembre, a las 8, partió de Puerto Quequén el pesquero “Costamar I”, perteneciente a la misma empresa armadora, para dirigirse al lugar donde se produjo la varadura.
En esta nave embarcó asimismo personal de la Suprefectura de Puerto Quequén y una vez ya junto al pesquero accidentado, se procedió allí a la tarea de rescatar boyas, redes y otros elementos, además del compás e instrumental de náutica.
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