Boy Olmi presenta ‘…Boy’ en Necochea: identidad, gratitud y un experimento teatral sin ficción
El actor llega al Teatro Toledo con un espectáculo íntimo y reflexivo
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El actor y conductor Boy Olmi llega a Necochea para presentarse en el Teatro Toledo con “Boy”, una propuesta escénica que él mismo define como un experimento teatral. Se trata de un espectáculo sin ficción, construido a partir de su propia vida y de reflexiones que atraviesan la identidad, la emoción y el vínculo humano.
Olmi remarcó que no es un unipersonal clásico, sino un espectáculo muy personal, donde cada palabra es verdadera y nace de su propia experiencia. La obra fue creada a lo largo de dos años, junto a una directora y dramaturga argentina radicada en Uruguay, a partir de grabaciones, improvisaciones y extensas conversaciones que luego fueron transformadas en una dramaturgia teatral que debió memorizar como cualquier texto escénico.
Un monólogo sobre la identidad y lo que nos constituye
En “Boy”, el actor se sumerge en una búsqueda profunda sobre la identidad y aquello que nos define como personas. Según explicó, la obra aborda la carga ancestral, los mandatos ocultos y los secretos familiares que muchas veces determinan nuestra forma de ser.
Olmi sostuvo que los primeros cinco años de vida son determinantes y que, en ese período, cada persona construye una especie de “diseño” para enfrentar el dolor y el miedo. Para graficarlo, utilizó la analogía de un prototipo de Fórmula 1, al señalar que cada uno arma su propia “nave” —simpática, retraída o incluso violenta— y luego pasa el resto de su vida conduciendo ese modelo que los demás ya esperan que sostenga.
El teatro como ceremonia sagrada y sanadora
Durante la entrevista, Olmi reflexionó sobre la condición humana y aseguró que, en el fondo, somos todos “bichos de una misma especie”. En ese marco, definió al teatro como una ceremonia sagrada, fundamental para la supervivencia emocional.
El actor explicó que cuando un espectador se emociona con una historia en escena es porque “resuenan las cuerdas armónicas de la emoción”, y que ese proceso genera catarsis, algo terapéutico y profundamente sanador. Para Olmi, el arte permite reconectarnos con lo esencial y recordar que no estamos solos en nuestras emociones.
Tecnología, desconexión y lo que nos une
Olmi también expresó su preocupación por el uso excesivo del teléfono celular, al considerar que nos aleja de la realidad, de la naturaleza y de quienes tenemos enfrente. En esa línea, lamentó que la humanidad esté cada vez más dividida por posturas políticas, religiosas o generacionales.
Según planteó, el desafío está en reencontrarnos en aquello que nos une, como la defensa de la vida, el amor y el cuidado de la tierra, valores que atraviesan tanto su obra teatral como sus proyectos personales.
Gratitud, familia y el potencial humano en estado puro
En el plano personal, Boy Olmi compartió su felicidad por el nacimiento de su nieta Sira, de seis meses. Dijo que esa experiencia le permitió volver a mirar el potencial humano en estado puro y renovar su fe en la vida.
Además, destacó la práctica del agradecimiento, inspirada en las enseñanzas del monje David Steindl-Rast. Según expresó, la felicidad no trae gratitud, sino que es el agradecimiento el que genera felicidad, y remarcó la importancia de valorar lo que no está garantizado, como la salud, el agua caliente o el simple hecho de despertar cada mañana.
El amor y la construcción cotidiana
Consultado sobre su relación con Carola Reyna, Olmi evitó dar fórmulas mágicas. Señaló que no existe una receta definitiva y que la clave está en agradecer cada día el encuentro con la persona que se ama, entendiendo el vínculo como una construcción constante y consciente.
Un documental gratuito y un mensaje de esperanza
Entre sus proyectos, el actor destacó el documental “La banda de Jane de los monos”, disponible de forma gratuita en YouTube. La película registra un encuentro que él mismo organizó entre la científica Jane Goodall y más de veinte músicos argentinos, entre ellos Lito Vitale, León Gieco y Elena Roger.
Según relató, los artistas transformaron las palabras de Goodall sobre la esperanza y la naturaleza en sonido musical, dando forma a lo que definió como un viaje entre la cabeza y el corazón.
Juventud, aventura y espíritu intacto
Como anécdota final, Olmi contó que recientemente viajó a dedo desde Miramar hasta Mar del Plata para llegar a una reunión, y que fue levantado por una pareja de Lincoln. Para el actor, esa experiencia confirma que “la juventud puede ser eterna si vos la pescás”.
Con “Boy”, Boy Olmi propone mucho más que una obra de teatro: invita a detenerse, mirarse hacia adentro y volver a conectar con lo esencial. Necochea será escenario de ese encuentro íntimo entre el actor y el público, donde la emoción y la reflexión prometen ser protagonistas.
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