Bosch: “Toda la zona ha quedado saturada de agua”
El vicepresidente de la Sociedad Rural alertó por pérdidas en la soja y caminos rurales. Las lluvias dejaron campos anegados y daños severos
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Las lluvias extraordinarias registradas en los últimos dos meses en el distrito de Necochea y gran parte de la región dejaron un panorama complejo para el sector agropecuario. Con acumulados que superaron los 350 milímetros en pocas semanas, productores rurales enfrentan inundaciones, pérdidas en cultivos, caminos destruidos y severas dificultades para sostener la logística de la cosecha.
De esa situación habló el vicepresidente de la Sociedad Rural de Necochea, Patricio Bosch, durante una entrevista brindada en el programa Ecos Agro, donde analizó el impacto del exceso hídrico sobre la producción y advirtió que todavía quedan consecuencias importantes por delante.
“El problema no fue solamente lo que llovió acá, sino toda el agua que vino de arriba”, explicó el dirigente rural, al describir el comportamiento de la cuenca en las últimas semanas.
Según detalló, las zonas más comprometidas se encuentran entre Energía, Tupungato y el arroyo Cristiano Muerto, hacia el distrito de San Cayetano. Allí, muchos campos permanecen todavía bajo agua y varios caminos rurales continúan prácticamente intransitables.
“Canilla abierta”
Bosch explicó que las lluvias comenzaron siendo positivas para el campo luego de un período de sequía que se extendió hasta mediados de febrero. Sin embargo, con el correr de las semanas el escenario cambió drásticamente.
“Primero fue una bendición porque veníamos secos, pero después se olvidó la canilla abierta”, graficó el productor rural.
El dirigente sostuvo que uno de los principales problemas fue que lagunas, bajos y canales ya venían con altos niveles debido a un año de buenas precipitaciones. Esa situación dejó a toda la región sin capacidad de absorción frente a nuevas tormentas.
“Todo estaba lleno y el agua llegó rapidísimo porque no tenía dónde quedarse”, remarcó.
Además, explicó que el agua descendió con mucha velocidad desde sectores más altos de la cuenca y terminó desbordando zonas rurales completas. En algunos establecimientos el anegamiento afectó no solamente los lotes productivos, sino también instalaciones, alambrados y accesos.
A pesar de la gravedad del escenario, Bosch consideró que las obras hidráulicas realizadas después de las inundaciones del año 2000 permitieron evitar consecuencias todavía peores.
En ese sentido, destacó especialmente las canalizaciones y las salidas al mar ejecutadas durante las últimas décadas.
“Las salidas al mar ayudaron muchísimo. El agua escurrió relativamente rápido y eso evitó un desastre mayor”, señaló.
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Soja bajo agua y caminos deteriorados
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo vinculado con el impacto sobre la campaña agrícola. Bosch advirtió que la soja es el cultivo más perjudicado por el exceso hídrico.
Gran parte de la soja de primera todavía no había sido cosechada cuando comenzaron las inundaciones y eso provocó pérdidas importantes. En muchos casos, directamente quedó bajo agua y en otros la humedad excesiva deterioró la calidad del grano.
“La soja es muy baja y muy sensible a la humedad. Hay lotes donde no se puede entrar y otros donde el grano ya empezó a brotarse”, explicó.
La imposibilidad de ingresar con maquinaria es hoy uno de los mayores problemas para los productores. Los caminos internos y accesos rurales quedaron destruidos por el agua y el tránsito pesado.
En contraste, Bosch sostuvo que el maíz presenta una situación algo más favorable. Debido a que la espiga quedó por encima del nivel del agua en muchos casos, parte de la producción podría recuperarse cuando mejoren las condiciones.
“Hay maíces que seguramente se van a poder levantar más adelante, incluso en agosto o septiembre”, afirmó.
La situación logística también genera enorme preocupación. El vicepresidente de la Sociedad Rural indicó que hoy sacar cereal hacia el Puerto se volvió extremadamente complicado por el deterioro de los caminos rurales.
“El cereal hay que levantarlo y llevarlo al puerto. Si no tenés caminos, todo se vuelve mucho más difícil”, remarcó.
También mencionó los problemas para movilizar el girasol almacenado en silobolsas, en medio de caminos deteriorados y complicaciones recientes vinculadas al transporte de cargas.
Suba de costos
Durante la entrevista en el programa de los sábados en Ecos Radio, Bosch también se refirió al escenario económico que enfrenta el sector agropecuario y alertó sobre el fuerte incremento en el costo de los insumos.
Particularmente, mencionó el aumento del precio de la urea, fertilizante fundamental para la próxima campaña agrícola. Según indicó, el conflicto en Medio Oriente impactó directamente sobre los valores internacionales.
“La urea prácticamente duplicó su precio”, afirmó.
De acuerdo con sus estimaciones, el fertilizante pasó de costar alrededor de 550 dólares por tonelada a valores cercanos a los 1.000 dólares, una situación que complica seriamente la planificación productiva para los próximos meses.
Finalmente, Bosch lamentó la baja participación de productores jóvenes dentro de las instituciones rurales y consideró fundamental fortalecer las entidades intermedias para sostener reclamos y gestionar soluciones.
“Las cosas se terminan resolviendo desde la política”, concluyó, al reclamar mayor inversión en infraestructura vial, limpieza de canales y nuevas obras hídricas para enfrentar fenómenos climáticos cada vez más extremos.
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