“A veces no se toma dimensión de lo que significa estar rodeado de naturaleza"
Leticia Corbellini dijo que vivir en Necochea es “un privilegio” y habló de la importancia de participar y salir de la queja. Entre los temas pendientes, mencionó la salud y el estado de los accesos
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Julieta Moreno
Redacción
“Se ve que la ciudad tiene un potencial enorme, pero uno siente que no se está aprovechando del todo”, expresó Leticia Corbellini, y agregó: “No lo digo desde la crítica, sino desde un punto de vista constructivo”. Elogió las características que tiene Necochea y consideró que “a veces no se toma dimensión de lo que significa vivir rodeado de naturaleza”.
Tras varios años viviendo en Turquía, Leticia Corbellini regresó junto a su familia. Tras vivir esa experiencia, reflexionó sobre la calidad de vida, la tranquilidad, la cercanía y el valor del Parque Miguel Lillo, aunque también mencionó desafíos pendientes en materia de infraestructura, salud y desarrollo urbano.
“Un privilegio”
Después de algunos años radicada en Estambul, Leticia Corbellini decidió volver a instalarse en Necochea. La elección estuvo motivada por razones afectivas, pero también por una convicción cada vez más fuerte sobre el valor de los espacios naturales y la calidad de vida que ofrece la ciudad.
“Lo primero es mi familia. Pero segundo, todo lo natural”, resumió al explicar los motivos de su regreso. Desde su experiencia en una de las ciudades más pobladas del mundo, aseguró que hoy observa a Necochea con otros ojos y consideró que muchos vecinos no terminan de dimensionar el privilegio que significa vivir rodeados de naturaleza.
La comparación con Estambul surge de manera inevitable. Allí, según contó, una reunión de trabajo podía implicar cruzar de un continente a otro y más de una hora de viaje. “Son 18 millones de personas viviendo. Es tráfico, tráfico, tráfico. Te podés quedar tres o cuatro horas trabado”, detalló.
Frente a esa realidad, la vida cotidiana en Necochea adquiere otra dimensión. “Venís, comprás unas cosas en el centro y en 15 minutos hiciste todo. No tener tráfico, tener acceso al mar, al parque, el olor a eucaliptos, todas esas cosas son muy subjetivas, pero valen muchísimo”, señaló.
La cercanía con el Parque Miguel Lillo es uno de los aspectos que más disfruta. “Nosotros vivimos enfrente al parque. Lavo los platos mirando los eucaliptos. Esa era la prioridad que yo quería para mi hijo”, afirmó y agregó que poder estar cerca de la playa, salir a caminar o andar en bicicleta durante todo el año es algo que no se encuentra fácilmente en otros lugares del mundo.
“La veo triste”
Sin embargo, reconoció que el regreso también le permitió advertir aspectos que considera pendientes. “Siempre me pasa que la veo triste”, opinó sobre la ciudad. Según explicó, existe un enorme potencial que muchas veces no logra traducirse en proyectos concretos o en una mejor puesta en valor de los recursos existentes.
Entre los temas que, a su criterio, requieren intervención, mencionó la Terminal de Ómnibus, los accesos a la ciudad, algunos espacios públicos y la necesidad de mejorar distintos servicios. “Ves potencial en un montón de cosas que se podrían hacer”, sostuvo.
"Siempre pongo el ejemplo de Tandil: ellos, de la nada, te arman una puesta en valor turística. Quizás con menos recursos naturales que nosotros, logran generar espacios increíbles"
También consideró que los propios vecinos tienen una responsabilidad en ese proceso. “Somos todos responsables porque uno como ciudadano también puede exigir a quien está a cargo del gobierno”, expresó. En ese sentido, cree que sería positivo un mayor involucramiento comunitario en proyectos y espacios de participación. "Como ciudadanos no podemos ser pasivos ni quedarnos solo en la queja; hay que involucrarse y exigir a quienes están a cargo", indicó y lamentó no tener en este momento más tiempo para involucrarse más a nivel comunitario.
Salud, parque y casino
Al hablar de prioridades, se refirió especialmente al sistema de salud. “Hay que darle prioridad para que los necochenses se puedan volver a atender en Necochea”, afirmó, haciendo alusión a la cantidad de personas que deben viajar a otras ciudades para acceder a determinadas prestaciones médicas. "Es fundamental darle prioridad al área de salud. No podemos normalizar que los necochenses tengan que irse a Mar del Plata o a la región para atenderse; hay que lograr que el sistema local sea la primera opción".
Al referirse al Complejo Casino, consideró necesaria una intervención ante el deterioro que presenta el edificio, aunque entiende que cualquier proyecto debería contemplar la identidad histórica del lugar y garantizar espacios de uso comunitario.
“Me parece bien que se haga algo porque se caía a pedazos, pero hay que ver qué se va a hacer”, señaló. Y agregó que le gustaría que dentro de lo que se haga, se pueda seguir usando y que se siga diciendo ‘el Casino’; es un ícono de la ciudad”.
Respecto del Parque Miguel Lillo, consideró que debe preservarse como un gran pulmón verde y que las intervenciones urbanísticas deberían desarrollarse en los sectores ya urbanizados que rodean al parque.
“El parque y sus hectáreas son oro en polvo. Para las generaciones futuras mantener ese pulmón verde virgen sin intervención es fundamental”, afirmó. Además, indicó que sería positivo ampliar las especies y ejemplares existentes. “No es para nosotros, es para nuestros hijos y las generaciones futuras”, remarcó y advirtió que en otras ciudades no existe algo así porque “se lo comió el cemento”.
También sugirió organizar propuestas culturales y de embellecimiento urbano mediante iniciativas simples. Mencionó como ejemplos la realización de murales o vincular al Puerto con la comunidad. “Se pueden hacer muchas cosas”, expresó.
“Me siento privilegiada”
Sobre la gestión municipal encabezada por el intendente Arturo Rojas, señaló: “Algunas cosas me gustan de las que estuvo haciendo, otras cosas las veo y pienso que se pueden mejorar”, resumió.
A pesar de las observaciones y de los desafíos que aún hay por delante, se mostró optimista con respecto al futuro de la ciudad. De hecho, consideró que Necochea atraviesa un proceso diferente al de décadas anteriores, cuando muchos jóvenes se marchaban en busca de oportunidades.
“Conozco varios casos de gente que se ha vuelto a vivir a Necochea”, comentó. Atribuyó ese fenómeno a la búsqueda de una vida más tranquila, vinculada con la naturaleza y alejada de los grandes centros urbanos.
“Hoy me siento privilegiada de poder elegir dónde vivir y que mi hijo crezca acá”, expresó. Para ella, el verdadero valor de Necochea está en aquello que muchas veces parece cotidiano: el mar, el río, el parque y la posibilidad de disfrutar de esos espacios a pocos minutos de casa. “Es un privilegio vivir acá”, manifestó y confió que espera que su hijo sea más grande para poder involucrarse más en la comunidad para “devolver” un poco lo que le ha dado la ciudad.///
Entre el comercio exterior
y el compromiso social
Leticia Corbellini nació en Necochea. Tras finalizar sus estudios secundarios en Necochea, se mudó a Tandil para cursar la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la Unicen. Posteriormente, profundizó su especialización en Buenos Aires, donde completó una especialización y una maestría en Cooperación Internacional en la Universidad de San Martín. Sus primeros pasos en el ámbito laboral incluyeron experiencias en el sector privado, trabajando para un despachante de aduana y luego en el área de comercio exterior del Banco Santander en su casa matriz y, más tarde, en el HSBC.
A lo largo de su carrera, ha logrado equilibrar la gestión comercial con una fuerte vocación por lo social. En el ámbito de la cooperación, realizó voluntariados con Red Solidaria en Salta y en el Impenetrable, y trabajó durante un año para el Gobierno de Perú supervisando proyectos sociales con fondos internacionales. Asimismo, se desempeñó como voluntaria de las Naciones Unidas (PNUD) en Colombia, enfocada en temas de niñez, escolaridad y pobreza. En el sector corporativo argentino, coordinó durante cuatro años el área de Responsabilidad Social de Banco Columbia, donde vinculó proyectos sociales con educación financiera.
Su experiencia en el exterior incluye un período de residencia en Turquía, país al que se trasladó inicialmente para trabajar en una agencia de turismo corporativo. Tras un breve retorno a Argentina por motivos de seguridad, regresó a Estambul en 2018 para reinsertarse en el área de comercio exterior. Desde hace siete años, trabaja para una empresa industrial turca dedicada a la fabricación de polímeros y repuestos, donde actualmente ocupa el cargo de Gerente Regional, gestionando operaciones para los mercados de Europa y América Latina.
A finales de 2023, decidió regresar a Necochea, desde donde continúa desempeñando su rol gerencial de manera remota. Su dinámica laboral actual requiere una organización estricta debido a la diferencia horaria con Turquía, comenzando su jornada a las 6 de la mañana para coordinar con la oficina central en Estambul, y extendiéndola para atender las necesidades de los mercados latinoamericanos. Esta modalidad le permite mantener su carrera internacional mientras prioriza la crianza de su hijo.///
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